
Aprendí acerca del verdadero poder de la oración al practicar la Ciencia Cristiana.
Cuando era adolescente, viví un momento inesperado de consciencia espiritual mientras estaba acostado en la cama, muy preocupado por el diagnóstico de un médico. No estaba orando, pero de pronto fui consciente de una presencia divina que me amaba. Eso calmó mi preocupación y me llevó a una sanación física. En ese momento, era judío no religioso y quería entender cómo podía ocurrir esa sanación.


