
Muslos eternos, muslos que entregan un camino perfecto, salvaje.
La noche es de nosotros, y nos entrega una invocación poderosa A perdernos en un túnel de ilimitadas sensaciones. ¡Ah, que indecisión la mía! Vengarme de ti y de tu cuerpo de miel
O amarte y prenderme de tu pubis ardiente, persistente y noble.


