
Y así, con un suspiro me robaste el corazón,
Me robaste el dolor que como velo nocturno me cubría el alma,
Ungüento pusiste en cada herida, miel en cada caricia
Y en cada beso un poco de fuego y pasión.

Y así, con un suspiro me robaste el corazón,
Me robaste el dolor que como velo nocturno me cubría el alma,
Ungüento pusiste en cada herida, miel en cada caricia
Y en cada beso un poco de fuego y pasión.

”El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces bendito; bendice al que lo da y al que lo recibe “. William Shakespeare
Perdonar y liberarse del resentimiento es como sentir la ”suave“ ternura del Amor divino que envuelve y bendice al que lo expresa.
Es muy saludable desechar y eliminar pensamientos negativos que nos atan a situaciones en donde recordamos y revivimos constantemente una ofensa. Guardar rabia y rencor es como vivir constantemente con un “enemigo” encubierto.

He visto tu cuerpo como es y no como los demás te miran,
Pues yo me goce en esos labios rosas sabor a miel,
Y me perdí en la profundidad de tus ojos grises.
Si mi amor, yo que tuve la osadía de empapar mis labios en los tuyos
Y sentir la ternura de tu piel de mármol.