¿Por qué los “populistas” triunfan en las elecciones?

¿Por qué los “populistas” triunfan en las elecciones?

 

La democracia tiene unas letras chiquitas que dicen: utilícese el voto por despecho

En un par de ocasiones en el pasado reciente, ambas trascendentes, el presidente Peña Nieto enderezó sendos discursos en contra del “populismo”, el primero durante su faraónico mensaje a la nación con motivo del tercer informe de gobierno y el segundo, en su titubeante mensaje en la Asamblea General de la ONU.

De entrada diremos que hay una grave confusión en el mensaje presidencial: enreda el populismo con la demagogia.

El populismo es conceptuado como una “forma de gobierno” de la cual no existe una definición precisa. Pero si podemos decir que al menos para el caso mexicano, tuvo sus orígenes en la época del cardenismo y su política de masas, de la cual el PRI, es la mejor creación, aunque ahora se avergüencen de su origen…o peor tantito, lo ignoren.

La RAE nos indica que la palabra populismo viene del latín popŭlus,  que significa pueblo. Entonces, para no enredarnos, concluimos que el terminajo implica una serie de políticas públicas para beneficiar al popŭlus…en su sano juicio ¿algún político se negaría a ello?

Por su lado, un demagogo tiene intereses sectarios, en los que busca involucrar al mentado popŭlus para legitimar sus actos. El Lebensraum es un ejemplo de ello, porque no suponemos que la mayoría de los alemanes votaran por Hitler para que éste, con sus delirios pangermánicos, provocara la muerte de millones de seres humanos.

En teoría, diríamos, el populista busca ayudar al ciudadano (bajo su forma de ver el mundo) y el demagogo lo embarca en locuras.

En el caso del gobierno mexicano, diremos que es anti populista cuando de cobrar impuestos se trata, pues lo mismo “le hincan el diente” a las croquetas que a la Coca Cola.

Por el otro, para ganar elecciones, impulsan sus programas sociales de caridad, en vez de generar empleos y cuando se acercan la jornada electoral, hasta monederos electrónicos reparten.

Así las cosas ¿a qué le teme el señor Peña Nieto? ¿A qué gane uno de sus adversarios políticos de izquierda y desmantele sus reformas? ¿A que llegue a Los Pinos un “independiente” que averigüe a fondo lo de la Casa Blanca? ¿A que triunfe un integrante de la derecha y nombre un fiscal externo que indague la verdad de lo que pasó en Iguala?

Además, vale decir que de acuerdo a nuestra visión de las cosas, siembra más odio el que fomenta las impunidad, que aquel que plantea otro esquema de desarrollo.

En términos analíticos, este comentario es en extremo simple, pero no hace falta más para refutar la visión apocalíptica de Peña, sobre aquellos y aquellas que no piensan y actúan como el grupo Atlacomulco.

Respondiendo a la pregunta de inicio: el elector vota por un “populista”, como una muestra de hartazgo a los malos gobiernos de los “políticamente correctos”.

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.

Salud

Más Artículos