
A la hora de votar, casi siempre se impone el criterio del señor Hyde
Para muchos estudiosos de la ciencia política, el acto de votar es irracional, de ahí el boom que ha tenido el neuromarketing. En realidad, al margen de sí es no válida la teoría, es parte de nuestros rasgos humanos.
Viene a cuento lo anterior, porque un grupo de analistas, traen la idea de que hay que votar por el candidato de las “propuestas”, no por el del “odio”. Debemos ser bien portados.
Obvio, esto tiene una intencionalidad política, pero convencido de lo infructuoso de la estratagema, que cada quien adivine quien es el de las “propuestas” y quien el del “odio”.
Continuando, diremos que la supuesta irreflexión a la hora de votar no es espontánea.
De los siete candidatos a la gubernatura, tres son panistas: la señora del PT, el independiente y el del PES. Tres son priistas: el del PRI-PVEM-PANAL-AVE-PC, el del PAN-PRD y el de MC y el séptimo, el de Morena, admite con candidez, que de ganar, sería por el efecto López Obrador, o sea, que no se trata de él, sino de un vicario del tabasqueño.
Pregunta que espera respuesta neta: ¿acaso lo anterior no es una irracionalidad ideológica?
Por otro lado, cuando se revisan las propuestas no hay variación: todos ofrecen pleno empleo, acabar con los malosos, meter a la cárcel a los corruptos, además, rescatar, reanimar, resucitar, etc., a Veracruz. No entienden que muchos problemas son estructurales.
Con un gobierno de dos años, todo lo ofertado es irrealizable, como dijera el clásico, son planteamientos irracionales. Hace unas horas, Hacienda anunció un recorte al presupuesto de egresos del 2017, por lo tanto, no habrá el ansiado “rescate” de la Federación.
Lo mínimo que se podría esperar, es que se sentaran las bases para acabar con la impunidad, luego de esto, se puede pensar en lo que gusten, no es posible construir sobre lo “podrido”. Para esto, hace falta más que la voluntad de un gobernador.
Y ya que estamos en el tema de la racionalidad cuestionamos ¿es racional votar por un partido que como gobierno tiene a la entidad sumida en una severa crisis?, claro que no, pero el partidazo tendrá cientos de miles de votos con posibilidades reales de ganar.
El voto para determinar al futuro gobernador de Veracruz, estará determinado por las emociones, ni siquiera por el desdén como en otras ocasiones.
Hartazgo, miedo, despecho, cambio, ruptura, tradición, resentimiento, venganza, frustración y quizá amor, serán los sentimientos prevalecientes a la hora de tomar una decisión en las urnas.
Nada nuevo, siempre ha sido así, de lo contrario, Hitler no habría llegado al poder.
Posdata: ahora que está de moda Iñárritu, no olvidemos que “el renacido” sobrevivió, básicamente, por su deseo de venganza, lo motivó el odio, no el amor…con todo, ganó el Oscar…y eso que los de la Academia son conservadores, no “liberales” como los veracruzanos.
Javier Roldán Dávila Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
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