Las mentiñeras debilitan aún más a Sheinbaum

Las mentiñeras debilitan aún más a Sheinbaum

La Espinita

Andy S. K. Brown*

 

Las mentiñeras debilitan aún más a Sheinbaum

¡Luisa María trata al pueblo como pen… tonto!

Lenia Batres: Modelo de mediocridad cuatrotera

 

Sale uno a dar la vuelta aquí nomás a la vuelta del país y, al regresar, cualquiera se encuentra con un desastre aún mayor que el existente a su partida.

Porque luego del quizá no tan merecido descanso que usted me concedió la semana pasada, me encuentro con que la señora Claudia Sheinbaum tuvo en sus mentiñeras de ese lapso una serie de pésimas actuaciones políticas.

Y uno se pregunta, ¿qué es doña Claudia? En sus apariciones diarias ya nos demostró que a duras penas se merece el calificativo de científica, pero tampoco es política. No, al menos, en la forma tradicional que concebimos a quienes se dedican a esa actividad. La respuesta es que ella no ha evolucionado. Se quedó atrapada en el papel de agitadora social, como lo fue durante su paso por Ciudad Universitaria.

Sus expresiones políticas, cada vez más, son irracionales. Contradictorias. Se desmiente a sí misma, dijo que no dijo lo que sí dijo. Y, claro que quienes la aconsejan no lo admiten así. Le insisten en que sea auténtica. Y la exhiben.

Su tono grosero se asemeja cada vez más al que emplea Trump, sobre todo cuando ambos se refieren a los medios y a los periodistas.

Su discurso es más parecido al de una reyerta de jóvenes que cursan la educación básica, por no decir que es infantiloide, porque trata de que el único receptor de sus mentiñeras que a ella le interesa, López Obrador por supuesto, se sienta complacido por la agresividad que ella maneja cada vez más al sentirse acorralada por problemas de toda índole para los que no tiene soluciones.

Por eso miente. Engaña. Ofrece “otros datos” distintos a la realidad. Pero también se enfurece. Y muestra lo peor de su talante.

No es que las mentiñeras no le queden a doña Claudia.

¡Es que Sheinbaum no les queda a las mentiñeras tal y como sí le quedaban a López Obrador!

Son su única actividad pública diaria. Son también las que día a día la debilitan todavía más y más.

 

*  *  *

 

 

¿Vieron lo de Luisa María? Qué enredo se trajo con lo de las audiencias. La neta, no tiene ni pies ni cabeza.

Dice que es para "proteger", pero suena a control total. Cero claridad en su explicación. Se nota que ni ella entiende bien sus propios lineamientos.

Pura cantaleta de siempre. Quiere decidir qué vemos y qué oímos en la tele. Está de locos. Otra vez con la misma retórica de siempre. No convence a nadie, la verdad. Qué ganas de complicar todo. Pura demagogia.

Porque, mire usted, la semana pasada salió a explicar los lineamientos que dizque son para protegernos de los rayos malignos que salen de su tele y de su radio. Y nos trató como si fuésemos pen… tontos.

"Este programa puede contener información y opinión de manera indistinta", dijo que así deben iniciar los noticieros.

Obvio. Todo televidente y radioescucha, por más pende… o desinformado que esté sabe distinguir entre ambos géneros: el informativo y el opinativo. Sale sobrando.

Para el caso de los programas de opinión ejemplificó la señora Alcalde cómo debe ser el mensaje: "Hasta aquí las noticias, vamos ahora con nuestra mesa de análisis y opinión", citó.

Y remató con otra obviedad. Con ello, dijo , el ciudadano puede distinguir que hay opiniones en cierto programa y no únicamente noticias.

¿No es de risa loca?

Por eso la reacción general ha sido de rechazo y sospecha. Entre la audiencia y varios medios se percibe que las explicaciones de Alcalde no convencen y que el tema huele más a censura o control que a una protección real de las audiencias

También hay una postura dividida: desde Morena se ha defendido la iniciativa como una regulación válida de derechos de audiencia, mientras que PRI, PAN, la CIRT y otras voces críticas la han presentado como ambigua, excesiva y riesgosa para la libertad de expresión.

En resumen, el clima público ha sido más bien de desconfianza, aunque el gobierno insiste en que se trata de desinformación y no de censura.

Con tan burdas y bobas “explicaciones” de la consejera jurídica de Sheinbaum, queda evidenciado que el propósito no es proteger, sino censurar, inhibir y castigar a quienes no estemos de acuerdo con la 4T.

Por cierto, ¿a la mentiñera también le colocarán un aviso permanente con la "P" de propaganda?

 

*  *  *

 

Ave de tempestades, la jurista –no se ría-- Lenia Batres está en contra de la selectividad por considerarla “neoliberal”. Ahora sí, suelte la carcajada.

Esta es, claro, una característica distintiva de la administración de la 4T: la mediocridad, así como el esfuerzo por evitar a toda costa cualquier forma de evaluación, competencia y capacidad.

Las fallas de examen de admisión a las licenciatura de la UNAM, que ella seguramente no aprobó, le dieron el pretexto a su argucia, que no argumento.

En un artículo publicado en El Universal, la señora Batres escribió que “el examen de la UNAM es neoliberal porque es selectivo”. Lo curioso es que esta “ministra” ostenta numerosos títulos, pero carecen del respaldo documental correspondiente; solo se valida su formación en derecho en la Universidad Humanitas, una institución privada de nivel medio en México que no figura entre las universidades más prestigiosas del país (tanto públicas como privadas).

En cuanto a los posgrados que menciona fueron obtenidos en instituciones cuestionables del morenato como la UACM y la Escuela de Administración Pública de CDMX. Además, su doctorado fue realizado en la Universidad Tepantlato (una institución cuya existencia está confirmada), que ha sido criticada por otorgar título en 24 a Ulises Lara, exmarido de Lenia, y que se presume es propiedad de otro Batres: Martí. Esos títulos de supuesto doctorado no figuran en el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP.

Ella ha optado por escuelas “fáciles” para obtener títulos cuestionables sin requerir un gran esfuerzo, lo cual se evidencia cada vez que interviene en la Corte. A esto se suma el hecho de ser la ministra con mayor cantidad de asesores dentro del tribunal.

Batres, por si fuera poco, no fue seleccionada, sino impuesta por López Obrador.

 

 

@AndySKBrown1

 

 

*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.

Espectáculos

Más Artículos