Cada vez cobra más fuerza la hipótesis de que el presiente López Obrador tiene serios problemas sicológicos, no es posible que ante la crisis de seguridad (en feminicidios sobre todo) y de salud pública, el tabasqueño esté obsesionado con ‘la no rifa’ del avión presidencial...el mandatario se la vive en mítines y nunca tiene tiempo para planear, o sea, para gobernar con razonable eficiencia...chequen el puntilloso comentario del Templo Mayor de Reforma: “UN PEQUEÑO letrero, pegado en las paredes de Palacio Nacional, resumía el reclamo social en contra de Andrés Manuel López Obrador y su indiferencia ante los feminicidios: "¿A cómo el cachito de justicia?". Y ES QUE el Presidente se muestra más interesado en vender los cachitos de su lotería, que en ofrecer una propuesta concreta, acciones, no buenos deseos, para evitar que cada día 10 mujeres no vuelvan vivas a sus casas. Vaya, ni siquiera quiso entrarle a la idea de una fiscalía para feminicidios a nivel federal. Lo dejó en manos del Legislativo y de los estados. Además, cuando le piden hablar de las mujeres asesinadas, López Obrador opta por culpar al neoliberalismo o convertirse él en la víctima. HASTA AHORA, que se sepa, ni siquiera un breve pésame ha expresado a la familia de Fátima, la niña asesinada en la Ciudad de México. No fuera la mamá de "El Chapo", porque hasta visa le consigue”
