
El derecho a la libertad de expresión, es uno de los derechos humanos fundamentales, consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, para mayor precisión, en su Artículo 19…así las cosas, la libertad de expresión es inherente al ser humano, por lo tanto, partiendo de este concepto, la libertad de expresión no se otorga ni se pide, se practica y es obligación del Estado, garantizarla…la posibilidad de expresar lo que pensamos, lo que sentimos, nos ha acompañado a lo largo del proceso civilizatorio, desde las pinturas rupestres hasta las redes sociales, su consolidación en tratados internacionales y constituciones nacionales, es solo la culminación de una larga lucha, por lo tanto, es un patrimonio humano resultado del progreso histórico…no obstante lo anterior, hay gobiernos anti evolutivos, que pretenden coartar dicho derecho fundacional, a esos procónsules, les decimos que no se va a poder, porque su pretensión es tan vana, como pensar en desaparecer el amor, el odio, la poesía, la generosidad, la ternura, la soledad, la rabia…parafraseando a Octavio Paz, diríamos que los que buscan obstaculizar el derecho a hablar, en el fondo, impulsan la muerte del espíritu humano y eso, mientras haya una mujer u hombre en el mundo, es imposible…así las cosas, la obligación de todos (ya que tenemos el derecho), es comunicar con libertad y darle cetro a la verdad, ya sea desde la palestra de los medios de comunicación, ya sea desde nuestras cuentas en las redes sociales…en este sentido, todas las mañanas podemos levantarnos y decir: hoy voy a ejercer mi derecho a la libertad de expresión, asimismo, cumpliré con mi obligación de ser veraz…felicidades a todos los que honren, desde cualquier trinchera, la libertad de palabra.
