No, en esta ocasión no se trató de ninguna producción hollywoodense, con alta tecnología, y un presupuesto de millones de dólares, fue una producción mexicana, y eso es de destacarse, pocas veces veo este fenómeno, esta expectativa de un público que ya sea por amor al séptimo arte o por simple morbo, abarrotó las salas de cine en todas las funciones, filas interminables en las taquillas para el estreno de: “De Panzazo” un documental que, después de verlo me deja una profunda reflexión, y preguntas que me hago desde hace mucho tiempo, pero de las cuales hasta ahora soy consiente. Desde antes de su estreno, levantó muchas opiniones encontradas, que sin duda corresponde a intereses que se ven afectados, por la triste y cruda y realidad que ha quedado expuesta y que es reflejo, causa y efecto de la situación actual que vivimos en nuestro país en materia educativa, y consecuencia lógica del desarrollo económico, social, político, cultural en el que estamos situados los mexicanos.

Mar Morales