Aunque trillada, la frase sigue teniendo mucho de verdad, “una imagen dice más que mil palabras”. La imagen fotográfica es un instrumento del tiempo, lo detiene, lo somete a un instante que es muchos instantes. Los antiguos indios norteamericanos creían que la fotografía les robaba el alma, para ellos la persona ya no era la misma después de que se le tomara una fotografía. ¡Cuánta razón tenían!
En la actualidad ya son raros los álbumes fotográficos, y es que los ordenadores, las laptops, las tablets y los teléfonos celulares pueden contener cientos, miles de fotografías; aunque por supuesto un álbum fotográfico siempre será un álbum fotográfico.
El caso es que hurgando por ahí nos encontramos sin querer con el álbum fotográfico de la exalcaldesa de Alvarado, la célebre Sara Luz Herrera Cano, quien en días pasados fuera detenida por elementos de la AVI, acusada del asesinato de quien fuera su secretario particular Michel Martínez Corro. Ella por supuesto se dice inocente; entre sus argumentos de defensa confiesa que al difunto lo quería como si fuera su hijo; se le olvida que eso no obsta para que conste.
Pero según el álbum fotográfico que encontramos, la Sara Luz Herrera Cano que vimos en las últimas fotografías, triunfalista, recibiendo el Premio Nacional Tlatoani 2013 a la mejor alcaldesa de México, al lado de políticos importantes, incluido el gobernador del estado Javier Duarte de Ochoa, no es la misma de la primera fotografía que encontramos.
En esa fotografía Sara Luz, Sarita para los amigos, era la encargada de la oficina de SEFIPLAN en San Andrés Tuxtla. Se le veía muy morena, con el pelo corto, chino, muy característico de las personas de la costa. Vestía un uniforme blanco con su nombre, el escudo de Veracruz y el de Hacienda del Estado. Tenía entonces la dentadura desviada, sus incisivos centrales y laterales del lado derecho eran más grandes que los del lado izquierdo; nada que ver con esa sonrisa Colgate que presumió a los pocos meses de ser alcaldesa de Alvarado. Su cutis se ve maltratado, quizá por la exposición al sol; porta unos arillos de oro y su sonrisa parece franca, pueril, sincera como de muchacha de pueblo.
En ese tiempo sí se podría creer en la historia que todos los alvaradeños contaban, donde se dice que Sara Luz fue empleada doméstica de Delia Ortiz Pensado, quien fuera alcaldesa de Alvarado; en su momento Sara Luz, ya con el poder en la mano, le dio la espalda a la que fuera su mentora.
En la siguiente foto vemos a la alcaldesa electa, Sara Luz Herrera Cano, posando con el acta que le entregara el Instituto Electoral Veracruzano. Para entonces ya se empezaba a correr el rumor de que la alcaldesa electa era uno de los tantos medios hermanos que el exgobernador Fidel Herrera tiene en todo el estado de Veracruz. Sarita viste de rojo, pocos cambios ha habido en ella. Su obesidad sigue latente, la dentadura desviada sigue ahí, lo mismo que el pelo chino y la sonrisa franca, casi inocente. Ha dejado los arillos de oro, usa unas argollas plateadas y un rosario de perlas le guinda del cuello dejando el crucifijo cerca de sus senos. Era 2010, en Veracruz los que gobernaban entonces eran los grupos delincuenciales.
En la siguiente foto, ya en sus oficinas de alcaldesa, Sarita viste un uniforme blanco con el escudo de Alvarado; usa anillos en la mano y varias pulseras de oro en la muñeca derecha. Para entonces no sólo se ha alaciado el pelo, sino que se lo ha teñido con luces de color claro.
La siguiente foto muestra a una Sara Luz más cercana a la actualidad. Se le ve muy diferente. ¿Cómo no?, ya tiene una estilista particular que le cuida el pelo. Su cutis se ve lozano y sus párpados nada abultados. El maquillaje oculta la parte negroide de su herencia. Se ve guapa, que no lo era. Un detalle llama la atención. En las primeras fotos la nariz de la Sarita, empleada de SEFIPLAN, era diferente a la actual. El dorso de esa nariz era grueso y su lóbulo, prominente y colgado. Pero la nariz de la Sarita de 2012 es más pequeña. Se ha afinado el tabique lo mismo que el dorso y ha levantado el lóbulo de su nariz, hasta respingarlo. Ahora las ventanas de su nariz se descubren coquetas.
Su obesidad la persigue, no ha podido hacer nada con ella. Ya no sonríe, sólo lo hace en los espectaculares donde su dentadura es como de anuncio de pasta dentífrica.
En algunas fotos posa con su secretario, Michel Martínez Corro. Se les ve contentos, pero no parecen pareja sentimental; el muchacho tenía un gesto de femineidad que desconcierta.
En las últimas fotos Sara Luz viste de ropa deportiva. La escoltan elementos de la Agencia Veracruzana de Investigación. Ella trata de no perder la compostura. Los camarógrafos toman sus instantáneas.
La han atrapado. Pensaba que no lo harían, su abogado le aseguraba que no lo harían. Pero a unas horas de dejar de ser alcaldesa de Alvarado, su currículum se redujo a empleada doméstica de Delia Ortiz Pensado quien, se dice, la llamó por teléfono para que se vieran en un lugar determinado. Sara Luz, que ya no era alcaldesa, sólo pensó en obedecer y entonces su pasado la atrapó.
Postdata 1: Gracias…
Debo agradecer a los amigos que en estas fechas me enviaron saludos y felicitaciones. Otros con gran amabilidad y generosidad me enviaron presentes, que fueron recibidos con la certeza de que quienes los enviaban no esperaban de mí ningún compromiso que no fuera la amistad. Gracias al profesor Guillermo Zúñiga, a Alberto Sosa, a Uriel, Rosas, a Hilder Lara. Gracias además a Alejandra Méndez, Armando Alcalde, Sergio Rivera, Karina Hernández Caballero, German Ceballos, Yazmín Ornelas, Ernesto Bautista, Lilián Angélica Leal, Óscar Torres y a David Ernesto Celaya por refrendar su amistad como cada año. Gracias a Silvia Tomasa Rivera, Esther Mandujano, Estrella del Valle, amigas poetas que decoran con su sensibilidad mi existencia. Vaya un agradecimiento especial a las personas que me leen y que no se han cansado de mis artículos. Son ustedes los que me infunden valor para seguir por este camino. Gracias a mi familia; pero sobre todo gracias a Dios por todas sus bendiciones.
Postdata 2: No hay trámites para placas en Tránsito
Me comentan amigos desde el Facebook que “no hay trámites para altas y bajas en Transito debido a que no hay placas”. Según este contacto, a la empresa que suministra las placas al gobierno se le adeuda una buena cantidad de dinero y ese es el motivo de suspensión de ese trámite. “Sería bueno que hicieras un comentario al respecto y si puedes investigar más sobre el asunto; una más de la prosperidad, saludos cordiales”.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
