Francia, la derrota de la civilización

Francia, la derrota de la civilización

 

La bandera de Francia ilumina la pilastra de la catedral de Notre Dame (foto: twitter de @Ruben_Amon)

Por medio de una trágica “práctica de campo”, los franceses confirmaron que no todos cultivan una rosa blanca, empezando por su gobierno

Los atentados terroristas ocurridos en Francia el pasado viernes además del costo en vidas humanas, es un retroceso en nuestro proceso civilizatorio.

La primera reacción que este tipo de actos genera es la condena (casi) generalizada a los mismos, no obstante, la gran mayoría de los medios de comunicación nunca ofrecen otros análisis que nos permitan tener una perspectiva integral del fenómeno, como en los cuentos de hadas, todo se limita a la existencia de “buenos y malos”.

Claro, los buenos son los que tienen el control de la verdad oficial, los medios dominantes.

De entrada, se soslaya que varias naciones, entre ellas Francia, han realizado bombardeos sistemáticos del territorio sirio.  Los raids aéreos han cobrado la vida de miles de inocentes, sin contar las atrocidades del propio EI contra los que no se suman a su “causa”.

Pero ahí no termina la tragedia. El teatro de guerra en que se ha convertido la región mencionada, ha provocado la huida masiva de civiles, que en su tránsito lo mismo mueren ahogados que hostilizados por los movimientos xenófobos.

En suma, los actos terroristas son una respuesta (lo que no los justifica), al terrorismo de Estado, el cual se ejerce (lo que no lo legitima) a partir de las razones de Estado.

Para las potencias occidentales el EI se ha convertido en una amenaza para la Seguridad Nacional, e incluso en un desafío cultural al predominante modelo judeo-cristiano en crisis.

Por otro lado, para los extremistas islámicos los bombardeos a su territorio son una afrenta que tiene que ser cobrada con sangre, por ello, al grito de ¡Alá es grande!, llevaron el horror de la guerra de Damasco a París.

Ya sea en “el nombre de Dios” o por “razones de Estado”, vivimos un perverso juego que nos seguirá llenando de tumbas producto de la estupidez, regresamos a la Ley del Talión.

Ejemplos: A inicio de los años 90 del siglo pasado vino la primera guerra en Irak, la respuesta fue en las Torres Gemelas, llegó otro conflicto en 2001 y tuvieron los españoles el atentado al tren de cercanías. Satirizan a Mohamed y Charlie Hebdo paga la osadía.

En términos prácticos, en el marco de los poderes y contrapoderes internacionales, el “orden global” surgido de la SGM y readecuado en Malta llegó a su fin. Mientras no haya una negociación entre las potencias mundiales que comience por reconocer la existencia de TODOS con sus diferencias, no se vislumbra una solución real a este profundo conflicto que hace erupción en los actos de barbarie descritos.

El problema es mucho más grave que la actividad de fanáticos de las razones de Estado y/o religiosas, el asunto es un irrefrenable (hasta el momento), retroceso civilizatorio que nos recuerda que la Humanidad es responsable de su grandeza…y de su destrucción, no es cuestión de buenos y malos, sino de las élites y sus intereses.

Ups, la Francia cuna de los civilizatorios conceptos de: Libertad, Igualdad y Fraternidad...¿c'est la vie?

Javier Roldán Dávila Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Twitter: @javieroldan

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