
Lógica pus-moderna: la pobreza pasó de Jinete del Apocalipsis… a Musa
A lo largo de la historia los más atroces crímenes han buscado justificarse en un fin superior. Así pues, el Antiguo Testamento (Éxodo 11:4-5), se relata lo siguiente: “Así que Moisés dijo: «Así ha dicho el Señor: “A la medianoche pasaré a través de todo Egipto, y todos los primogénitos egipcios morirán, desde el primogénito del faraón, que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que trabaja en el molino, (…)” ¿por qué matar a los primogénitos egipcios?, para proteger al pueblo judío, al menos eso es lo que relata el texto bíblico y la Torá. Aunque hay discusión sobre si el hecho se dio o no, lo anotamos como una cuestión básica de la cultura judeo-cristiana.
El 13 de octubre del año 1307, Felipe el Hermoso, en conspiración con el Papa Clemente V, ordenó el exterminio de los Caballeros Templarios, mismo que duró varios años, el beneplácito del pontífice supondría la “aquiescencia divina”.
Más recientemente, bajo la premisa de la superioridad racial (de origen celestial, claro), las huestes nazi-fascistas aniquilaron a millones de judíos, gitanos, rusos, polacos y otras minorías étnicas, todo, para “preservar” la raza aria, o sea, “sobraban los motivos”.
Desde que los Estados Unidos adquirieron el estatus de potencia militar, hemos sabido de decenas de eventos en los cuales los marinos del Tío Sam han invadido, bombardeado y mancillado, cualquier cantidades de naciones, eso sí, siempre en el nombre de la libertad. Basta conocer el apelativo de la operación con la que apresaron a Manuel Noriega en la ciudad de Panamá en el año de 1989, para entender su lógica ramplona: Causa Justa.
Desde luego que este asunto de justificarse en “objetivos superiores” solo se da en el marco del pensamiento mesiánico: somos los elegidos y por tanto tenemos escriturada la razón.
Viene a cuento lo anterior, porque en la entrevista concedida a Sean Penn, Joaquín Guzmán Loera busca justificar sus actividades, bajo el argumento de la pobreza que vivió en la infancia: “La única manera de tener dinero para comprar comida, sobrevivir, es cultivar coca, marihuana, y a esa edad, comencé a cultivarla y a venderla. Eso es lo que te puedo decir”
Si trasladamos esto a un guión de Hollywood, el siguiente paso radica en que tendríamos que sentir compasión por el Chapo (olvidando los crímenes, por supuesto), que buscando dinero para allegarse comida, acabó rodeado de lujos y en permanente desafió al sistema ¿esto lo generó la pobreza o la búsqueda del poder, la avaricia? Benito Juárez pastoreó ovejas en su infancia de miseria y llegó a Palacio Nacional, hoy el modelo de prosperidad que nos quieren “vender” los publirrelacionistas de la narco cultura, es que la pobreza podría justificar cualquier acción criminal en la lucha contra el Estado.
La mayor expresión de esta nueva generación de “luchadores sociales”, la manifestó la actriz Kate del Castillo en un tuit publicado en 2012: “Hoy creo más en el Chapo Guzmán que en los gobiernos que me esconden verdades aunque sean dolorosas, quienes esconden la cura para el cáncer, el sida, etc. para su propio beneficio y riqueza”. La lucha contra el estatus quo, muchas veces suele confundirnos y nos hace ver “héroes impresentables”.
