Son malos para distribuir apoyos, pero buenísimos para repartir culpas
Una auténtica pesadilla se vivió en varias regiones de Veracruz al finalizar la semana pasada: ataque a patrullas, ejecuciones, narco bloqueos, secuestros, balaceras, todas acciones coordinadas y que se atribuyó, a través de narco mantas, el Cartel Jalisco Nueva Generación, en lo que podemos considerar un verdadero reto al gobierno estatal.
Esto ha generado una sicosis que permea hasta las policías, que de acuerdo a un audio que circula en redes sociales, acusan que los superiores los mandan ‘al matadero’, pues carecen de armamento y vehículos en buen estado, eso sin hablar de los pésimos salarios.
Como es usual, ante la falta de una estrategia clara, el gobernador Cuitláhuac García, salió a decir que es una violencia ‘heredada’ y que todo se empezará a resolver en ¡dos años!
Difícil tomar con seriedad la oferta de don Cui, porque en poco más de tres meses ha cambiado de discurso a contentillo.
Primero fue a decir al Senado, que de plano no podían con los malosos, pues los superaban en todo tipo de pertrechos, por lo tanto, clamaba porque se creara la Guardia Nacional y con ello viniera el rescate de la entidad. Luego, se sacó estadísticas de la chistera y dijo que los delitos de alto impacto habían disminuido en 42%. Ahora, pide que le demos dos años.
Mi góber, con la pena, pero no tiene sentido, porque en el futuro todos estaremos muertos.
La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
