Al meterla doblada, desdoblan la falocracia
En 2006, durante una entrevista con Denise Maerker, el entonces candidato a la presidencia, Felipe Calderón, ante la pregunta de si no le molestaría ganar a Andrés Manuel López Obrador gracias a la estrategia del voto del miedo, respondió con un lacónico: “Pues mira, la verdad ya si gano Denise, como dicen en mi tierra haiga sido como haiga sido”.
Desde luego, el exabrupto (en realidad acto fallido) y el apretado resultado de las elecciones, dio motivo a que se fortaleciera la sospecha de un presunto fraude electoral.
Pero como tanto en la derecha como en la izquierda se cuecen habas, ahora tocó el turno a un peleador de cantina con vocación de escritor, Paco Ignacio Taibo II, de alardear con su decadente machismo político.
En relación a su futuro nombramiento como titular del Fondo de Cultura Económica, para lo que se modificará la ley (ya saben, gabinete de cuates y cuotas), ya que el señor no es nacido en México, el gamberro señaló lo siguiente:
“Va a haber un edicto del presidente (López Obrador) nombrándome encargado de despacho mientras sale la ley. Sea como sea, se las metimos doblada camarada”.
Las dos expresiones condensan el mismo ánimo: derrotar al rival a cualquier costo. Bien dice el clásico: los extremos se juntan.
La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
