
El ansia no acelera los procesos…obliga a corregirlos
Es loable que Andrés Manuel López Obrador y su equipo, se apliquen en el diseño de lo que será el sexenio 2018-2024, pero de ello a incurrir en garrafales errores por la improvisación, hay mucha distancia.
El resbalón con la supuesta participación del papa Francisco, en el presunto proceso de pacificación del país, es una muestra de que más de uno de los colaboradores de AMLO, no son expertos en los temas para los que serán canalizados.
Peor aún es, que a pesar del desmentido del Vaticano, Loretta Ortiz, la encargada de la mentada reconciliación, pretendió enmendar la plana al vocero de la Santa Sede, a quien acusó de no estar informado…ternurita, los mandamases de la Iglesia Católica son unos ‘tiburones’ en materia diplomática, cuestión de informarse en Washington y La Habana.
Esta pifia es la más visible, sin embargo, hay otras situaciones que no parecen viables, como la afirmación de Esteban Moctezuma, de que partir del primero de diciembre estará despachando desde la ciudad de Puebla, en calidad de titular de la SEP.
Parafraseándolo, lo que corresponde es que el futuro presidente y sus adláteres se serenen o en su defecto, como alguien sugirió en las redes sociales, tendrán que contratar a Rubén Aguilar (o pagarle derechos de autor), para que nos precisen: lo que el presidente quiso decir…ojo, que en ocasiones, ‘el tigre’ se come al domador.
La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
