Peña Nieto y su fallida Política Exterior

Peña Nieto y su fallida Política Exterior

El espíritu de Tlatelolco fue exorcizado en el tecnológico de Massachusetts

Las consecuencias de nombrar a los amigos en la secretaría de Relaciones Exteriores se están pagando ahora, a lo largo del sexenio la mencionada dependencia ha tenido tres titulares, ninguno diplomático de carrera.

Una muestra de dicha improvisación es lo ocurrido en la 47 Asamblea General de la OEA, celebrada en Cancún. El evento, concluido ayer, significó una victoria pírrica para Venezuela, en virtud de que la resolución impulsada por Luis Videgaray no logró los 23 votos que requería para ser aprobada.

Es decir, un régimen agónico como el de Nicolás Maduro, tuvo un mejor despliegue de sus oficios diplomáticos, para frenar la embestida de México y sus aliados como Perú, Argentina y Costa Rica. La resolución buscaba cancelar la iniciativa de Maduro para impulsar una Asamblea Constituyente que, de facto, es considerada un golpe de Estado.

Desde luego, a no ser por razones exclusivamente pragmáticas, el régimen venezolano es indefendible, los derechos políticos de la oposición son pisoteados a diario, la inflación es galopante, la escases de bienes de consumo aumenta día con día y un variopinto más de fenómenos, que hacen inviable el llamado proyecto de la ‘revolución bolivariana’.

A pesar de que Videgaray realizó un extenso periplo buscando apoyo para el proyecto impulsado por México y otros trece países, su falta de oficio fue evidente.

Al final, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, emparejó el marcador y presentó una resolución sobre el tema de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa desaparecidos. El mensaje fue claro: Peña y Videgaray, comiencen por resolver las injusticias en su país.

Entre The New York Times y doña Delcy, pusieron nocaut al dúo dinámico.

@javieroldan

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