La Espinita
Andy S. K. Brown*
¡Ya no recrudecerá la violencia en Sinaloa!
Estuvo a punto de estallar la violencia social
Los morenistas, “de todo hacen escándalo”
Desde que hace ya casi tres años estalló la guerra fratricida entre las facciones del Cártel de Sinaloa, siempre se dijo que Rubén Rocha Moya era parte del problema y no de la solución.
Maquilladas, falsas o no, las cifras que cada quince días se ofrecen en Palacio Nacional sobre la recuperación de la seguridad en nuestro mal herido país acaban de confirmarlo.
Desde el 1 de mayo, cuando Rocha solicitó por primera vez licencia al cargo –al que regresó, para luego solicitar licencia ahora sí “indefinida”--, la criminalidad disminuyó en la entidad del noroeste.
Entre mayo y julio, los homicidios dolosos y el total de robos disminuyeron 32% en Sinaloa, durante el periodo en que Rubén Rocha Moya permaneció separado de la gubernatura, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
La incidencia delictiva total también bajó 6% frente al mismo periodo de 2025, mientras que el descenso más pronunciado correspondió al robo de vehículos, con una reducción superior al 55%.
En el caso de los homicidios dolosos, se abrieron 292 carpetas de investigación entre mayo y julio, frente a las 430 registradas durante los mismos meses de 2025.
El total de robos pasó de 3 mil 86 denuncias en 2025 a 2 mil 83 este año, una diferencia de aproximadamente mil casos.
El robo de vehículos disminuyó de mil 250 denuncias entre mayo y julio de 2025 a 556 durante el mismo periodo de este año. Además, el robo a negocio cayó 46% y el robo a casa habitación disminuyó 21%.
En contraste, otros delitos reportaron incrementos. El feminicidio aumentó 136% y la extorsión 109% durante los meses en que la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla, fungió como gobernadora interina.
Ya no es necesario preguntar si Rocha mantendría su desafío de cobrar como gobernador hasta octubre de 2027 por aquellito del fuero, porque ooootra vez pidió licencia.
Sin Rocha, ya no regresará más fuerte la escalada de violencia a Sinaloa. Porque él sigue siendo el problema. No la solución.
* * *
La justa indignación popular recorre todos los municipios sinaloenses, pero muy especialmente en la capital, Culiacán, que ha sido el principal campo de refriegas, batallas y mayor número de asesinatos de “Los Chapitos”, lo mismo que de “La Mayiza” y elementos de las (mal) llamadas fuerzas del orden complicitados con uno u otro bando… afectando a víctimas inocentes a los que se cataloga como “daños colaterales”.
La violencia, empero, está también latente y estuvo a punto de aflorar entre la sociedad harta de la ausencia de seguridad física y jurídica, empobrecida por el cierre de empresas y negocios con la consecuente pérdida de miles de empleos, fastidiada de que roben e incendien sus vehículos y obligada a permanecer recluida en sus domicilios.
Para este lunes 24, ante la pasividad de un gobiernito federal al que la ha valido madre su papel de brindar seguridad a la ciudadanía, se convocó a todos los sinaloenses a reunirse frente al Palacio de Gobierno, no sólo para protestar por el regreso de Rocha Moya –lo que ya no es necesario--, también por la corrupción, la inseguridad y el mal gobierno de los morenistas, incluso invitaban a tomar el edificio gubernamental para “sacar a estas lacras del poder”.
Todo México ha estado con ellos.
Esperando que no sean reprimidos por los miles de elementos del Ejército, de la Guardia Nacional y hasta de las policías locales que, en los últimos años solo se han dedicado a “quemar gasolina” con rondines por carreteras y avenidas con los que no consiguen disuadir a los delincuentes.
Ojalá los sinaloenses encuentren pronto la paz.
* * *
Y este escandaloso fin de semana se confirmó que no son los medios, como tampoco somos los periodistas, quienes “¡de todo hacen escándalo!”, como acusó doña Claudia en una de sus mentiñeras de la semana pasada.
“¡Aaaaay escándalo, escándalo mundial”, gritó burlona. Para días después, en otra mentiñera, reclamar que de todo se hace un escándalo.
Pero periodistas y medios solo retratan los escándalos que prácticamente a diario protagoniza la élite de Morena, con sus saqueos, ineptitudes, incapacidades…
En síntesis, por las constantes crisis políticas, acusaciones de corrupción y abuso de poder que han erosionado la confianza pública.
Desde 2018, con López Obrador y ahora con ella como su secuaz, los morenistas han sido señalados por diversos sectores debido a redes de desvío de recursos, conflictos de interés y cuestionamientos sobre la impunidad con la que se encubren.
¡Son de escándalo nacional e internacional!, entre otras cosas, por los constantes señalamientos de que son aliados, socios y cómplices de la delincuencia organizada… por los multimillonarios fraudes a Segalmex y al fisco en el caso del huachicol fiscal…
… por las obras de AMLO mal construidas, carísimas, y que los pagaimpuestos seguiremos subsidiando al parecer per secula seculorum…
… lo mismo que obras canceladas como el aeropuerto de Texcoco o la planta cervecera en Mexicali, entre otras, que también estamos reembolsando a quienes invirtieron en ellas…
… por la escasez de medicamentos, las enormes carencias que provocan la falta de adecuada atención hospitalaria, porque tras ocho años no’más no saben y no pueden licitar la adquisición de medicinas e insumos…
… y, en fin, hasta porque, recientemente, el junior de AMLO envió al Orange Trump una muy estúpida y grosera carta reclamando la cancelación de su visa y exigiendo el despido de dos de sus más cercanos colaboradores.
De verdadero escándalo. Así son y eso son los morenistas.
¿A poco no?
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.
¡Ya no recrudecerá la violencia en Sinaloa!
