El 1 de enero del 2011 inició la administración de Javier Duarte de Ochoa como gobernador del estado de Veracruz. A 20 meses de distancia del sexenio de Fidel Herrera Beltrán, quien protegiendo sus propios intereses, dejó a un sucesor lleno de incapacidades y con un sinfín de defectos, mismo que ha tenido que palidecer ante los diversos errores propios como de su gabinete en funciones.Situación por demás controversial pues los ataques hacia su forma de gobierno ha sido el “pan nuestro de cada día” en los medios críticos; mismos que son limitados por parte de su área de prensa a las actividades del ejecutivo y en muchas de las ocasiones hasta les han impedido el paso –como le ocurrió a la hoy extinta, Regina Martínez Pérez, corresponsal de la revista Proceso-.
El peor de los escarnios tanto local, nacional e internacional es el tema de la seguridad en el estado veracruzano; donde el recuento de los daños es alarmante, situación que motivó que el gobierno federal, concediera el territorio al programa “Veracruz Seguro” a cargo de la Secretaría de Marina -acto que tuvo que acceder el gobernante en turno no por gusto, sino por incapacidad- la cual posteriormente, le arrebataría de las manos el control absoluto de Xalapa, Veracruz y Boca del Río.
La crisis no sólo se concentró en materia de seguridad, sino también en el económico. Luego de que se disolvieran las Policías Intermunicipales de mencionados municipios, más de tres mil policías fueron despedidos, obligándolos a recibir paupérrimas liquidaciones, y con la supuesta promesa de volverlos a contratar –cosa que obviamente no ocurrió-.
Regresando al tema que nos compromete, que es de la seguridad; en el estado de Veracruz han ocurrido en dichos 20 meses lamentables pérdidas provocadas por crimen organizado y el narcotráfico. En términos reales, el gobierno de Javier Duarte de Ochoa inició con el pie de izquierdo, quien derivado por la propia incapacidad y de sus subordinados, se han evidenciado los más crudos sucesos de levantones, secuestros, tortura, enfrentamientos, muerte a miembros de los diversos sectores económicos, político y periodístico en el estado; como también entre las mismas bandas delincuenciales.
El recuento de los daños
El 7 de junio del 2011, en un terreno de un pozo elevado ubicado en Lomas de Río Medio, en el municipio de Veracruz, fue encontrado el cuerpo sin vida del catedrático de la facultad de Pedagogía de la Universidad Veracruzana y director académico de la Universidad de Las Américas, José Luis Martínez Aguilar; quien fuera torturado y posteriormente incinerado en dicho terreno. Dicho acto fue reprobado por los docentes y pese a sus marchas pacíficas e inconformidades, la Procuraduría General de Justicia en el estado no ha esclarecido el asesinato.
El lunes 20 de junio del 2011, compañeros y amigos del columnista, Miguel Ángel López Velazco (Milo Vela), se cimbraron luego de la noticia tan dolorosa publicada en los diferentes medios de comunicación, los cuales difundieron el artero asesinato tanto del periodista como de su esposa, Agustina Solana de Velazco y su hijo menor, Misael Velazco Solana. Los hechos ocurrieron en el domicilio del hoy occiso, donde los agresores irrumpieron enél, aproximadamente a las 06:00 horas violentando la entrada de su estacionamiento.
El ese entonces procurador General de Justicia en el estado, Reynaldo Escobar Pérez, declaró en una rueda de prensa en la ciudad capital -tres días después de dicho asesinato- que el presunto responsable del homicidio del periodista y su familia era Juan Carlos Carranza Saavedra alías “El Ñaca”, integrante de la organización criminal “Los Zetas”, y ahí mismo, le puso precio a su cabeza, ofreciendo tres millones de pesos a quien diera información sobre su paradero.
Al parecer, la cantidad se le hizo poca a la ciudadanía o de plano, la acusación y recompensa fue una de las tantas “charadas” por parte de Reynaldo Escobar Pérez, pues hasta el día de hoy, la vocera oficial en el estado, María Gina Domínguez Colío, habla de “diversas” líneas de investigación, pero jamás han podido esclarecer el asesinato. Existen versiones al interior de la dependencia –hoy a cargo de Amadeo Flores Espinosa- que el expediente de estos reconocidos periodistas se encuentra arrinconado dentro de las instalaciones de la procuraduría, y serán uno de los miles de temas que jamás serán resueltos.
Seis días después a éste escandaloso homicidio, otra noticia más vino a cimbrar al mundo entero. El 26 de junio del 2011, la reportera policiaca, Yolanda Ordaz de la Cruz, de un rotativo local del municipio de Veracruz; fue localizada en la calle ubicada en la parte posterior de las instalaciones de otro periódico local ubicado en el municipio de Boca del Río. Su asesinato fue más lastimoso, luego de que sus restos fueron arrojados en una bolsa negra, en donde en el interior se encontraba el cuerpo destazado y desmembrado de la periodista.
El gobierno duartista, se encontraba totalmente agazapado, pues la situación los había rebasado en su totalidad. Existía clara evidencia de la imposibilidad para controlar a los grupos delictivos instalados en nuestra entidad; luego de que el antiguo gobernante y jefe en ese tiempo del actual ejecutivo estatal, Fidel Herrera Beltrán, le abriera la puerta a la delincuencia organizada. Este asesinato se encuentra “durmiendo el sueño de los justos” como los demás casos.
Peor aún fue la declaración del ex procurador General de Justicia en el estado, Reynaldo Escobar –quién a pocos días de la muerte de Ordaz de la Cruz- aseguró que dichos asesinatos no se derivaban de la actividad periodística de los comunicadores asesinados, sino por su vinculación con el crimen organizado. Sin presentar pruebas, dicha declaración ofendió a todos los representantes de los medios de comunicación críticos, pues indicaron dicha declaración era cobarde e irresponsable, máxime cuando de quienes se habla, son personas muertas y las cuales ya no se pueden defender.
El 21 de septiembre del 2011, a un día de celebrarse en el municipio de Boca del Río la Reunión Nacional de Procuradores de Justicia; un doloroso acontecimiento dejó perpleja a la ciudadanía, cuando algunos habitantes de la conurbación quienes se trasladaban en sus automóviles fueron testigos del peor acto por parte de la delincuencia organizada. Indicaron que de unos vehículos bajaron gente armada y obligaron a un operador de una ruta de pasaje aatravesar la unidad, en el paso desnivel del monumento a “Los Voladores de Papantla”, para ahí verter sobre el asfalto los cuerpos sin vida –y con signo de tortura, maniatados y casi desnudos- de 35 personas, quienes iban distribuidos en dos camionetas de redilas.
A tres horas de dichos sucesos, Reynaldo Escobar Pérez declaró a los medios de comunicación que a través del sistema Plataforma México, se confirmó que éstos tenían antecedentes penales del fuero federal, por delitos como secuestro, extorsión, homicidio y narcotráfico, entre otros. Acto que desató la crítica de muchos medios informativos críticos, quienes acusaron al funcionario de actuar con irresponsabilidad y otros más, dijeron que dicha declaración era improcedente, luego de que no existe en Veracruz un departamento de inteligencia capaz de resolver con tal prontitud sobre la identidad de cada uno de las personas asesinadas.
Error tras error, pero esta se vio más encrudecida, cuando el mismo día de la Reunión Nacional de Procuradores de Justicia, efectivos de la Armada de México, localizaron dos casas de seguridad –una en el fraccionamiento Jardines de Mocambo y la otra en Costa Verde- donde yacían los cuerpos de 35 personas más. El gobernador, en la propia reunión –al parecer no estaba notificado de esos muertos- negó todo, y regañó a los periodistas de mantener la zozobra en la entidad.
Posteriormente era la propia Secretaría de Marina, quien a través de un comunicado de prensa, notificaría sobre dichas versiones. Ahí explicaban como el personal castrense llegaron a dichos puntos y encontraron a elementos de la secretaría de Seguridad Pública del estado, quienes reportaron sobre los hallazgos y reportaron que los cuerpos ya habían sido levantados por parte del Ministerio Público y trasladado al Instituto de Medicina Forense de la Universidad Veracruzana. Acto que no le habían al parecer, notificado a sus superiores, o si lo hicieron, éste no había tenido la cordura de poner al tanto al gobernador, por el cuál, volvió a quedar ante la opinión pública como un cabal mentiroso.
Otros arteros asesinatos en contra de periodistas, fue esta vez protagonizado por la corresponsal del Semanario Proceso, Regina Martínez Vera, el pasado 28 de abril del año en curso, la cual fue golpeada en su domicilio y posteriormente estrangulada. El director general de dicha revista nacional, Julio Scherer García, viajó a la ciudad de Veracruz para confrontar al gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa –quien intentó hacer del acto un circo mediático- y ahí frente a todos, le exigió celeridad a las investigaciones para dar con los responsables. El mandatario volvió a emitir su letanía emitida luego de este tipo de sucesos, argumentando que “Llegaremos hasta las últimas consecuencias”. Acto seguido Scherer García le respondió: “No le creemos”. Cual razón tenía, pues cuatro meses del asesinato de la periodista, la procuraduría General de Justicia a cargo de Amadeo Flores Espinoza, no ha logrado conocer al menos un solo nombre de los homicidas. Enarbolando su ineficiencia, emitió la versión que era un “crimen pasional”, situación que despertó el repudio del gremio periodístico.
Días bastaron para nuevamente indignar a los representantes de los medios de comunicación, cuando el 03 de mayo del 2012, se reportó el hallazgo de cuatro personas más, los cuales también habían sido torturados, destazados y arrojados en bolsas de plástico en el canal de la Zamorana del municipio de Veracruz. Los nombres de tres fotoreporteros, Gabriel Huge Córdoba, Guillermo Luna Varela y su pareja sentimental, Irasema Becerra, como también Esteban Rodríguez. El primero tenía pocos días de haber retornado al puerto de Veracruz, luego del autoexilio que se aplicó luego de la muerte de su compañera, Yolanda Ordaz de la Cruz, y el cual se encontraba laborando en un taller mecánico.
El jueves 14 de junio del 2012, el periodista del Milenio, Víctor Báez Chino fue levantado en la ciudad capital y sus restos arrojados en la calle Úrsulo Galván, a la altura de un rotativo. Esta ejecución fue considerada como de los más sorpresivos, luego ser un “muy allegado” de la directora de Comunicación Social del gobierno estatal, María Gina Domínguez Colío, quien casi con el llanto en los ojos, brindó rueda de prensa a los medios de información para exigir a la Procuraduría General de Justicia buscara por “mar y tierra” a los asesinos. Pese a su exigencia, esta no fue muy considerada por el titular, pues hasta ahora se desconocen los nombres de quienes actuaron en contra de la integridad del periodista xalapeño.
Es importante resaltar, que los muertos expresados en la columna Fuera de Foco, suman un total de 82 personas. Asesinatos que han gozado de la impunidad y sobre todo la anuencia gubernamental. En donde los resultados son nulos, pretendiendo que estos lastimosos crímenes se vayan quedando en el olvido.
Para infortunio de las autoridades estatales, estas muertes aún siguen estando presente en la memoria de la propia ciudadanía, misma que está consciente de la falta de compromiso por parte de la autoridad competente, pero estas acciones las han castigado en los procesos electorales, en donde los personajes políticos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), han salido mal librados en los resultados –como lo hicieron los veracruzanos en las votaciones del pasado 1 de julio-. Los ciudadanos mostraron su hartazgo y decidieron hacer ganar al Partido Acción Nacional (PAN) con la finalidad de evidenciar su repudio en contra del tricolor.
Quejas y comentarios:
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Twitter:
@Priskis67
@AGNVeracruz
Visita www.agninfover.com
