Transitar por la zona de La Boticaria es realmente muy valiente y audaz, las personas que tienen la necesidad de circular por dicha vialidad. El acto resulta un verdadero viacrucis, pues tienen que poner a valoración un sinfín de factores antes de internarse al embotellamiento que se provoca en las horas pico. Evidentemente la causa de dicho “tortuguismo” por parte de empresa encargada de construirlo, es derivado de la falta de dinero, el cual notoriamente no está siendo entregado con celeridad, es decir, literalmente la inmobiliaria nomás le está haciendo al “loco” y hace como que trabaja, al no recibir pago alguno por parte de las autoridades estatales. En resumen, éste último no tiene dinero para invertir en la obra.
Hagamos un breve recordatorio del banderazo de inicio de obra realizado por el gobernador del estado, Javier Duarte de Ochoa, el 10 de noviembre del 2012:
En su discurso expresó que se invertirían 170 millones de pesos, esfuerzo del gobierno estatal y los municipios de Veracruz-Boca del Río, dicha obra consistiría en la construcción de tres puentes de más de un kilómetro, los cuales conectarían al municipio de Veracruz con Boca del Río y Medellín. Ahí mismo, presumió se crearían 200 empleos temporales, y además, se evitarían los constantes inundaciones que se originan en la zona al también construir el colector pluvial tan necesario por las diversas inundaciones que padecen las colonias y fraccionamientos aledaños.
"Uno de los círculos virtuosos que hemos alentado es el Impuesto a la Nómina. Empresarios responsables, que cumplen con sus obligaciones fiscales, nos permiten contar con recursos para obras públicas que respaldan nuestro desarrollo (…) Una obra de 170 millones de pesos, que ordenará el tránsito de 150 mil vehículos diarios, de este punto neurálgico de la ciudad (…) La puerta de entrada a la zona de mayor crecimiento, el principal sector turístico y de inversiones (…) El distribuidor vial de La Boticaria será el símbolo de la nueva etapa de trabajo de la que hoy todos nos podemos sentir orgullosos” cacareó.
Ha pasado un año dos meses de aquel pomposo evento y la obra tan “cacareada” en este momento se encuentra prácticamente paralizada y en evidente abandono. Se erigieron unos cuantos pilares, y de los 200 supuestos empleos que se fomentarían, pues simplemente no se cumplió. A lo mucho unos 10 trabajadores se encuentran intentando controlar la crisis vial que se genera en La Boticaria a causa de la obra.
El dinero se esfumó, tal vez fue a parar a las campañas políticas que se llevaron a cabo en el 2012 y 2013, donde se eligió al actual presidente de la República, sus borreguitos legisladores –que aprueban todo sin leer ni siquiera la cabeza de la iniciativa- como la de los presidentes municipales y diputados locales.
Otro tanto de los 170 millones de pesos destinados para el distribuidor, quedaron en los viajes al extranjero tan sonados: el de la “santa” y toda su parentela que por descuido perdió su visa y ganó un viaje todo pagado por el gobierno de Duarte; o en el viaje emprendido a Roma para el bautizo de su hijo, evento donde trasladó a más de 100 personas –entre políticos y periodistas- o tal vez, quedó en el combustible del helicóptero oficial, el cual sirve para pasear a la familia del piloto o en la compra de “las tortas” que manda a traer el ejecutivo estatal a su natal Córdoba –según versión de un columnista- para así controlar el antojo.
Evidentemente dicha obra no tiene intenciones de ser inaugurada este año. Tal vez, el mandatario estatal como estrategia política, decidió terminarla en su término de gobierno –eso quiero creer- y así tener algo que “cacarear” en su último informe, medida que tomó Carolina Gudiño, -la peor enemiga del municipio de Veracruz- con sus escuetitas obras, que luego de tanta desafortunada acción, pues los porteños no le agradecen absolutamente nada, pues jamás movió un solo dedo por el municipio. Ahí le invitamos a su “fiel” enlace de prensa, que bajada de su “confort” le dé una "vueltecita" al municipio y vea lo inepta que resultó su jefa.
También le recomendamos al gobierno estatal y federal, circulen por estado y verifiquen que existen más obras paralizadas, como son el puente de Pasa del Toro y el puente en el crucero a San Julián-Soledad de Doblado, sus dichosas villas olímpicas, que también padecen el mismo problema de “tortuguismo” y no se sabe ni para cuando las van a terminar.
De qué sirve tanto dizque impulso internacional de Veracruz, que es notorio le quiere dar al encargarse de los Juegos Centroamericanos y con la visita del ex presidente de España con su pomposa “Iniciativa de la Cuenca del Pacífico”, donde la supuesta intención es impulsar la economía del estado -por cierto, hay que preguntar quién le dio la información sobre el lugar que ocupa el estado de Veracruz en la economía a nivel nacional y mundial a José María Aznar, porque simplemente está errónea- abriéndole la puerta al mundo. Acto que en lo personal sólo produce vergüenza que vean cómo vivimos, pues se mostrarían las condiciones de miseria latentes en nuestro estado y el desastre en el que está todo el territorio veracruzano –sobre todo los municipios conurbados Veracruz-Boca del Río-Medellín- el cual, se están cayendo a pedazos.
En fin, cada cabeza es un mundo.
