
PEKIN/KUALA LUMPUR, 25 de marzo (Al Momento Noticias).- Luego de que fuera confirmado que el avión de Malasya Airlines se estrelló en aguas remotas del Océano Índico, familiares de los pasajeros chinos se enfrentaron con la policía al manifestarse en la embajada de Malasia en Pekín, para exigir que el gobierno de Kuala Lumpur y la aerolínea expliquen exactamente lo que sucedió.
Además, debido al mal tiempo, Australia suspendió este martes los trabajos de búsqueda de los restos del Boeing 777-200ER, en el que viajaban 227 pasajeros y 12 tripulantes, y el cual desapareció el pasado 8 de marzo cuando viajaba de Kuala Lumpur a Pekín; esto, justo cuando una serie de imágenes satelitales y otros avistamientos de objetos flotantes habían incrementado las probabilidades de que se encontrara algún rastro de la nave.
Después de la noticia de que el aparato se estrelló en el sur del Índico sin dejar supervivientes, China exigió al gobierno de Kuala Lumpur los datos que le permitieron llegar a esta conclusión.
El viceministro de Relaciones Exteriores de China, Xie Hangsheng, reclamó a Malasia que entregue todos los análisis satelitales relevantes que muestren cómo Kuala Lumpur llegó a declarar sobre el destino del avión.
Mientras que un centenar de familiares y amigos de pasajeros del vuelo MH370 consideran que existe falta de información y ocultación de datos por parte de las autoridades malasias, por ello acusan al país del sur de Asia de “demoras y engaño”, un día después fatídico anuncio.
Por la mañana, los mismos familiares, con los ojos llenos de lágrimas pero con enfado, habían marchado pacíficamente cantando consignas contra las autoridades: ”el gobierno malasio nos ha engañado” y “Malasia, devuélvenos a nuestros familiares”; algunos sostenían pancartas.
Este lunes, el primer ministro malasio, Najib Razak, anunció que el vuelo desapareció hace más de dos semanas, se había estrellado en el sur del Océano Indico, de acuerdo a datos satelitales por parte de la firma británica Inmarsat.
Aseguró asimismo, que no había dudas de que la aeronave cayó en uno de los lugares más remotos de la Tierra; de esta forma, reconoció implícitamente que las 239 personas a bordo habrían muerto.
Debido a las comunicaciones entorpecidas entre el gobierno y los familiares chinos durante el tiempo de la desaparición, éstos se hicieron de una mala percepción que los tiene ahora enfurecidos.
Recuérdese que en el Boeing 777 iban más de 150 pasajeros chinos; lo sucedido ha tensado ya los lazos entre Pekín y Kuala Lumpur.
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