No es ningún pecado que los hijos del presidente López Obrador se dediquen a hacer política, en todo caso, lo llevan en los genes…lo incorrecto, es que quieran tapar ‘el sol con un dedo’ e intenten ‘vender’ la versión, de que se dedican a fabricar barras de chocolate orgánico…lo mejor que pueden hacer, es transparentar sus actividades…chequen lo que nos comenta el Templo Mayor de Reforma: “Para no estar metido en actividades políticas, José Ramón López Beltrán -hijo de ya saben quién- anda muy activo visitando el Estado de México, donde fue el operador de Morena en años anteriores. Da la impresión de que el junior presidencial quiere ir preparando desde ahora -sin mucho rubor por supuesto- la elección de 2023, pues la semana pasada estuvo con alcaldes mexiquenses para explicarles cómo sacarles jugo a los programas sociales de su padre y ayer fue a tirarles línea a los diputados de su partido que controlan el Congreso estatal. Obviamente el líder del grupo morenista, Maurilio Hernández, negó que tuviera tintes político-electorales el encuentro -¡ajá!- y dijo que sólo fue una visita de cortesía. Nomás le faltó decir que López Beltrán sólo fue a venderles chocolates”
