
Eso es parte de lo que nos dice el maestro Andrés Timoteo en su columna Texto Irreverente, al parecer al peroteño le pasa lo mismo que a su amigo José Antonio Meade, no conecta con el electorado…chequen un fragmento: “El solitario del debate fue el priísta José Yunes, quien habló y habló, pero nadie reparó en sus dichos. Ninguno de los otros contendientes se molestó en refutarlos ni rebatirlos. El peroteño fue literalmente ignorando y marginado del debate. Es más, ni siquiera debatió. Lo suyo fue una exposición, un soliloquio. Padeció el ‘diálogo de sordos’. Sus panegíricos voceros aseguran que eso le valió la oportunidad de erigirse como el candidato de las propuestas, de la seriedad, de la no diatriba y otras excusas más para ocultar lo evidente: nadie le hizo caso porque está en un lejano tercer lugar en las mediciones demoscópicas y porque detenerse a discutir con él hubiera sido tiempo perdido. No es competidor y no tuvo lugar en el debate. Punto. Ningún número ni percepción se movió a favor del peroteño tras ese encuentro. Una prueba de ello es lo sucedido al día siguiente, el sábado, en Huatusco donde tuvo que suspender un mitin porque la gente no acudió al llamado. A las 17 horas se informó a la veintena de asistentes a la Alameda Chicuellar que el evento se posponía para el día 27 de mayo. La convocatoria del peroteño menguó tras el debate”
José Yunes pasó ‘de noche’ en el debate y además, suspende mítines por falta de seguidores
