CIUDAD DE MÉXICO.- La dependencia para resolver tareas y problemas cotidianos, la pérdida de habilidades sociales y un menor rendimiento escolar son algunas de las consecuencias del uso inadecuado de la Inteligencia Artificial (IA) y los dispositivos electrónicos entre niños y adolescentes, alertan expertos.
Mientras el Gobierno federal abre el debate sobre la regulación de estas tecnologías, especialistas y organismos internacionales advierten que pese a que los estudiantes pueden obtener resultados inmediatos y mejores con ayuda de la IA, eso no significa que comprendieron o aprendieron los contenidos.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señaló en su informe OECD Digital Education Outlook 2026: Exploring Effective Uses of Generative AI in Education, publicado en enero pasado, que la IA generativa puede mejorar el desempeño durante una tarea, pero no necesariamente producir un aprendizaje real.
El organismo advirtió que, cuando estas herramientas se utilizan sin una intención pedagógica, pueden sustituir el esfuerzo cognitivo necesario para comprender y retener conocimientos.
En coincidencia con esas conclusiones, Patricia González, directora del Colegio de Psicología de la Universidad del Claustro de Sor Juana, alertó que recurrir de manera reiterada a la IA para cumplir con trabajos escolares puede generar dependencia y limitar el desarrollo de capacidades necesarias para encontrar soluciones por cuenta propia.
“Los infantes van generando dependencia para resolver sus tareas, y está documentado, hay datos que genera la Inteligencia Artificial que son falsos”, señaló.
Explicó que, conforme los estudiantes delegan sus actividades escolares en estas plataformas, algunos procesos cognitivos dejan de recibir los estímulos necesarios para desarrollarse y fortalecerse.
Señaló que una de las afectaciones más graves puede presentarse entre los seis y los 12 años, ya que, “los niños en esa etapa aprenden a vincularse socialmente, entran a equipos.
El hecho de estar aislado, hablando o haciéndole preguntas a la IA va ignorando las habilidades sociales, esa posibilidad de convivir con otro se va haciendo más difícil”.
En México, la Secretaría de Educación Pública documentó que la IA ya forma parte de las actividades académicas cotidianas, aunque los datos corresponden solo al nivel superior.
Ante ello, el titular de la SEP, Mario Delgado, propuso establecer acciones para promover un uso ético y crítico de la Inteligencia Artificial, así como fortalecer la capacitación, modificar los modelos de evaluación y establecer lineamientos institucionales claros.
Pese a estos riesgos, González consideró que la IA también puede ser una herramienta útil para el aprendizaje y la búsqueda rápida de información, por lo que la respuesta no debería ser su prohibición absoluta, sino el establecimiento de reglas claras y la orientación de madres, padres y docentes.
La Encuesta Nacional Usos y percepciones sobre Inteligencia Artificial Generativa en la Educación Superior en México reveló que más de 60% de estudiantes y docentes universitarios utiliza estas herramientas de forma cotidiana y que ocho de cada diez alumnos las emplea para elaborar textos.
AM.MX/fm
