Con alta tecnología vigilan actividad volcánica

Con alta tecnología vigilan actividad volcánica

 

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de mayo (Quadratín México).- El doctor Hugo Delgado Granados, investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicó que México es un país donde las actividades sísmicas y volcánicas son recurrentes, y la relación entre ambas responde a un fenómeno geo-dinámico global donde las capas tectónicas tienen movimiento; agregó que una de ellas es oceánica y tiende a colocarse debajo de la placa continental, lo cual genera terremotos y volcanes.

“Sin embargo, cabe señalar que un sismo no producirá un volcán. Entonces, la posibilidad de la creación de un nuevo volcán es cercana a cero”, añadió el científico mexicano ante pregunta expresa.

En marzo de 2012 se suscitó un sismo de 7.4 grados Richter, que tuvo como epicentro el municipio de Ometepec, estado de Guerrero, y que por su proximidad afectó a varios poblados de la vecina entidad de Oaxaca. Las constantes réplicas despertaron el temor de los habitantes de la región y la inquietud de las autoridades gubernamentales, al grado que se surgió y creció en cuestión de días el rumor del nacimiento de un nuevo volcán en la zona.

El doctor Granados Delgado detalla que el equipo que dirige realiza un permanente monitoreo de volcanes mexicanos y que por el historial que registran pueden precisar que la erupción de alguno de éstos puede preverse con tiempo de antelación.

“El Popocatépetl y el Volcán de Colima tienen historias explosivas y a través de estudios geológicos se sabe que las erupciones pueden ocurrir, pero no de un momento a otro, por eso se da seguimiento a su actividad”, aclara el investigador.

El equipo científico de la UNAM participó de un proyecto internacional para lograr un sistema de información que permite tener registros de la actividad volcánica cada cinco minutos, y que se envían al Centro Nacional de Prevención de Desastres, el cual puede alertar a la población ante posibles eventos de consideración en el Popocatépetl y el Volcán de Colima.

Para el proyecto se desarrollaron cuatro instrumentos y metodologías espectroscópicas, los cuales complementan un trabajo colectivo para pronosticar erupciones volcánicas, su magnitud y las áreas que podrían afectar, a partir del estudio y observación de nubes volcánicas.

El proyecto recibió el apoyo del Fondo de Cooperación Internacional para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica (Foncicyt) entre México y la Unión Europea, y en él participaron la UNAM, la Universidad de Colima, las universidades alemanas Ruprecht Karls Universität Heidelberg y Ludwig-Maximilian Universitat Munich, así como las secciones de Palermo y Roma del Instituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia de Italia y el Chalmers Tekniska Hoegskola AB Goeteborg, de Suecia.

Además del instrumental se desarrolló un software para manipular todo el equipo a distancia, así como la logística y diseño de sistema de comunicación desde donde están instalados los equipos en el volcán para enviar la información a la ciudad de México. De acuerdo a lo que dice el científico de la UNAM, este modelo de comunicación puede ser utilizado en cualquier zona volcánica del mundo, pues se trata de conocimientos científicos o de desarrollo instrumental que tienen principios físicos similares.
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QMX/arm