
Esto del amor es un asunto complejo o por lo menos eso nos han hecho creer, sobre todo cuando por años y principalmente en nuestra infancia, nos marcaron con claridad cientos de elementos y características que deberíamos de esperar de ese ser amado. La forma de ser, de comportarse, el color de sus ojos, las profesiones u oficios que son recomendables para ser consideradas dentro de nuestro esquema de evaluación perfecto, nos van creando un espejismo anhelado que dista mucho de las experiencias que vendrán más adelante en nuestra vida.


