
De nueva cuenta el presidente Enrique Peña Nieto tuvo un lapsus linguae (locución latina de uso actual que significa “error lingüístico o tropiezo cometido al hablar”). En ese sentido, algo tienen que hacer sus asesores y lo más consistente radica en eliminar las palabras de pronunciación “compleja” de sus discursos.
A grandes males, grandes remedios…chequen video:
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