Como si de un macabro rey Midas se tratara, todo lo que toca Álvaro Cándido Capetillo Hernández se convierte en muerte.
El día martes 17 de diciembre, en el festejo de los empleados del IVEA realizado en el Hotel Xalapa, pasadas las 17:00 horas, y mientras los empleados esperaban la ansiada rifa de regalos, al director del IVEA, el Ing. Álvaro Capetillo Hernández, se le ocurrió ir de mesa en mesa para sacar a bailar a las empleadas de ese instituto. Cuentan los presentes que en una de las mesas más alejadas se encontraba María Esther Cerdán Pasará, una empleada de la subdirección de Servicios Educativos del IVEA, con más de 20 años de antigüedad. La compañera Esther, como la conocen en el IVEA, de 53 años de edad y con un sobrepeso considerable, con tal de no hacer quedar mal al director accedió a ir a la pista junto con él y otras empleadas. Habían pasado tres piezas movidas que bailaron en conjunto cuando de repente se armó el alboroto.
“¿Alguien se había caído?” Eso fue lo que pensaron quienes voltearon a mirar la pista de baile donde se había armado el alboroto. Lo que pasaba era que la compañera Esther se había desvanecido. Después de los primeros auxilios y al ver que no reaccionaba llamaron a una ambulancia. Los paramédicos dieron la noticia: María Esther Cerdán Pasará, quien había sido jefa del departamento de Educación Indígena y delegada del IVEA en la zona de Zongolica, había muerto de un infarto en la pista. No murió sentada en su mesa, como rezan los boletines oficiales.
Ya antes Álvaro Capetillo había dado otro toque oscuro a sus empleados. En el año 2007 el maestro Javier Roberto Sánchez Nava se había pasado 6 meses buscando que lo reinstalaran en su puesto en el CONALEP. Reportes periodísticos, indican que había la orden por parte del entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán, para que lo reinstalaran en su puesto. Pero Álvaro Capetillo, entonces director general del CONALEP, se estaba negado a cumplir esa orden.
Por lo mismo el maestro tuvo que hacer constantes viajes de la ciudad de Orizaba a Xalapa. En uno de esos últimos viajes acudió esperanzado; la noticia que le habían dado era que Fidel Herrera había dado orden expresa de reinstalarlo. Pero no fue así, Álvaro Capetillo no cumplió con esa orden y con eso irritó sobremanera a los maestros que seguían esperando se cumpliera lo que el gobernador había ordenado.
El último viaje lo hizo en el mes de julio de 2007. La prensa redacta que “en el kilómetro 284 de la autopista a la altura del puente Metlac” se originó una carambola obligando a otros autos a detenerse, entre estos el auto en el que viajaba el maestro Javier Roberto Sánchez Nava, una camioneta Toyota azul placas XYX -2721. A los pocos segundos un trailer AEROMAX con razón social “Transportes López” se estrelló contra los autos detenidos, acabando con la vida del maestro que viajaba a Xalapa para que por fin lo reinstalaran. El maestro murió ignorando que Álvaro Capetillo, en esa ocasión, tampoco tenía pensado cumplir la orden.
Una vez más Álvaro Capetillo Hernández tocó con su guadaña a otro empleado, esta vez del IVEA de donde actualmente es director.
Reunidos, como siempre en el hotel Lois (donde se dice Capetillo tiene convenios y tranzas), en un congreso estatal del IVEA, estaban los delegados de esta institución en el mes de abril de 2008. El delgado de Zongolica, Gonzalo Hernández Cid, ex presidente municipal de Acultzingo, falleció de un infarto fulminante. Según relato de los presentes, minutos antes el delegado del IVEA había tenido una fuerte discusión con Álvaro Capetillo; no se puede decir que Capetillo fuese responsable del deceso, pero se puede advertir que cerca de él está la muerte.
La maestra fallecida en la fiesta del hotel Xalapa, María Esther Cerdán Pasará era madre soltera. Deja a una hija de 15 años a la que se le ha prometido otorgarle una beca para aliviar un poco su desamparo. Pero si la intención de Álvaro Capetillo es semejante a la disposición de reinstalar al maestro Javier Roberto Sánchez Nava, seguramente la jovencita huérfana tendrá que dar muchas vueltas hasta que a este nefasto funcionario se le hinche la gana de cumplirle.
Álvaro Capetillo ha sido constantemente acusado de corrupción y malversación de fondos, pagos millonarios por conferencias a personas que han declarado en voz baja que ellos no recibieron esas cantidades y hasta convenios con el hotel Lois donde siempre realiza sus eventos De todo esto hablaremos en una siguiente entrega.
Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
