
En México Kafka sería costumbrista y el ‘hijo’ de Frankenstein un funcionario menor
Uno de los puntos por lo que se han destacado los “superhombres” del presidente Peña, es por su desconexión con las instituciones de las que están a cargo, lo cual, por razones que sobran explicar, trae terribles consecuencias.
Veamos tres casos que retratan de cuerpo entero el “buen tino” del mexiquense para seleccionar a sus colaboradores.
El doctor Aurelio Nuño Mayer, está a cargo de la secretaría de Educación Pública sin haber estudiado, a lo largo de su formación, en una escuela de gobierno.
¿Pueden ustedes imaginar un diálogo entre un maestro del SNTE o de la CNTE con el titular de la SEP? No solo se trata de buena voluntad, sino de entender a cabalidad al interlocutor, por ello, Nuño manda por delante a la PFP y ocurre lo ya sabido.
Luego viene a cuento el responsable de la CONADE, Alfredo Castillo Cervantes, quien colabora con Peña desde su etapa como gobernador del EDOMEX.
De Castillo la Wikipedia dice: “Alfredo Castillo Cervantes es un abogado y político mexicano que se ha desempeñado principalmente dentro de la procuración de justicia estatal y federal”
En español de la calle, significa que el referido no es, ni lejanamente, experto en deportes ¿entonces? ¿Sólo bastaba jugar golf con el presidente para llegar al cargo?
El caso más enigmático es el del doctor Enrique Ochoa Reza, flamante dirigente del PRI.
Resulta que en sus poco más de 40 años, el economista asume la responsabilidad de la maquinaria electoral del sistema, el partidazo, sin nunca haber contendido en una elección.
Pero eso no es todo, en el 2010 (hay video que así lo demuestra), cuando Ochoa buscaba ser consejero “ciudadano” del IFE, a pregunta expresa de un diputado federal, negó cualquier tipo de relación con el tricolor partido.
No obstante lo anterior, cuando el dedo del Tlatoani se inclinó sobre él y ante las razonables dudas sobre su militancia, el citado presentó una credencial que lo acredita como priista desde ¡1991! ¡Qué chulada!
Como podemos darnos cuenta, las calamidades del gobierno federal no llegan de la crisis global, se prohíjan acá, eso sí, por los que no entienden que no entienden.
El sempiterno gabinete de “cuotas y cuates”.
