Unos salieron chupándose los dedos y uno que otro chupó faros
Gran revuelo generó la cena que celebró el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, con un grupo de 18 periodistas el pasado sábado en la Casa Veracruz.
Al margen de que se desconoce el mecanismo para elegir a los selectos invitados, el encuentro tiene varios mensajes políticos.
El primero, es que todo indica que el mandatario estatal estaría decidido a salir del ostracismo autoimpuesto, para buscar comunicar de mejor forma, cuerpear dijera el clásico.
El segundo, es la ausencia del secretario de Gobierno Eric Cisneros y el protagonismo del presidente de la Mesa Directiva del Congreso local José Manuel Pozos Castro, quien habría convocado a los tundeteclas.
En este contexto, el tercero fue la notoria inasistencia del presidente de la JUCOPO, Juan Javier Gómez Cazarín, vinculado, precisamente, a Cisneros el famoso ‘bola ocho’.
Por último, no resulta casual, que en la más reciente visita del presidente López Obrador a Veracruz, tuviera una plática ‘en cortito’ con el mencionado diputado Pozos, en las gráficas difundidas se les ve alternar con harta camaradería.
Dijera don Jesús que la forma es fondo, por lo tanto, algo comenzó a moverse, por lo que no sería raro que alguien sea embuchacado.
