El sabadaba, la prensa fifí, me canso ganso…sigan así, ahí la llevan
El activismo político del senador Ricardo Ahued (del que ayer hablamos), en combinación con un libelo que circuló en redes sociales donde se dice que Cuitláhuac García renunciará a la gubernatura, prendió las luces rojas en el Palacio de Gobierno, a grado tal, que el legislador tuvo que aclarar que no aspira a ser gobernador sustituto. Veamos.
El decir que Cuitláhuac se irá porque le encargarán otra responsabilidad (presuntamente por su impericia para gobernar), es una imbecilidad mayúscula. Por el motivo que sea, si García Jiménez dimite antes del 30 de noviembre de 2020, se tendría que convocar a nuevas elecciones, lo cual es una barrabasada que AMLO no permitiría.
No obstante, los errores cometidos y la falta de una estrategia de comunicación política, provoca que la imagen del mandatario y de su operador, Eric Cisneros, esté por los suelos.
Por tal motivo, el que se difunda que el góber sabadaba será relevado (aunque sea inviable), se convierte en un chisme viral. La percepción general es que los morenos están enredados.
La cereza del pastel la pone (¿involuntariamente?) el señor Ahued, que anda del norte al sur de Veracruz, deshaciendo todo tipo de entuertos.
Si el uno y el dos no entienden que en política los vacíos se llenan, van por el mismo camino que los toluquitas. Como dicen los que saben: al tiempo.
La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
