
Politicastros genéticamente modificados, pasaron de lo verde a lo podrido
Durante los dos años de la LXIV Legislatura local, los diputados panistas hicieron y deshicieron a su soberano antojo, a punta de ‘cañonazos’ construyeron una mayoría artificial y con chicanas, se apropiaron de la Junta de Coordinación Política.
Liderados por Sergio Hernández, otrora carga maletas del presidente del CDE albiazul, José Mancha, los diputaditos se creyeron políticos de peso completo y avasallaron a sus adversarios, ora de MORENA, ora sus propios compañeros como Cinthya Lobato.
Hoy que ya no son más que un grupo parlamentario del montón, lloran los abusos de las huestes de López Obrador que, en efecto, se despacharon con la cuchara grande.
Si Sergio, Juan Manuel y Bingen tuvieran un poco de vergüenza (y sensatez), deberían aprovechar la gran oportunidad de quedarse callados y, por si las dudas, buscar asesoría jurídica, lo que han padecido en los últimos días es apenas el principio.
Acción Nacional paga el costo (como ya lo hizo el PRI y en su momento le llegará la factura a los morenos), de improvisar candidatos y poner personajes sin mayor palmarés, al frente de los trabajos legislativos.
La sapiencia es la virtud que debería privar en los órganos de gobierno, sin embargo, la partidocracia se encuentra permeada por el complejo de Peter Pan. No se avizoran cambios.
La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
