Frida Kahlo, como marca registrada, aparece legalmente en tres productos: unos lentes para sol, una muñeca que se vende en “El Palacio de Hierro” y “Sanborn’s”, y en un tequila en México y Estados Unidos en sus tres modalidades: reposado, añejo y blanco.

CIUDAD DE MÉXICO, 23 de mayo (Al Momento Noticias).- Hace algunos días, la prensa dio a conocer que la marca Nestlé estaba promoviendo una cafetera con motivos de la obra de Frida Kahlo. (1907-1954) dentro de sus tiendas llamadas Nespresso. Es una de sus estrategias para ganarse al mercado mexicano que, según estadísticas, está muy por debajo en el consumo de café a nivel Latinoamérica.
En el ámbito cultural, la noticia llamó la atención por la comercialización que se hace de la pintora mexicana. Sin embargo, este no es un fenómeno nuevo. En 2007, ocurrió algo similar, cuando familiares de Kahlo consideraron buena idea fabricar muñecas, tenis, un perfume y hasta un tequila “Frida Kahlo”. En aquel entonces, estos eran los argumentos:
Hace seis décadas, cuando Frida Kahlo estaba enterrada en el olvido y sólo la crítica de arte Raquel Tibol escribía sobre su figura, nadie hubiera imaginado el fenómeno comercial en el que se convertiría.
Nadie pensaba entonces que habría carteles, tarjetas, playeras, vestidos y hasta un perfume en torno a su imagen, y mucho menos que algunos familiares se sumarían a esta explotación por medio de la denominada Frida Kahlo Corporation, dirigida por Mara Romeo, sobrina–nieta de la pintora, y por Carlos Dorado, un empresario español radicado en Venezuela quien ha demostrado con creces su buena mano para los negocios.
Según explica Mara Romeo en entrevista, el objetivo de Frida Kahlo Corporation, fundada el 20 de enero de 2005, es controlar la infinidad de “productos ilegales” y de “mala calidad” que se hacen por todos lados sobre Frida.
“Lo único que queremos es formar un cuerpo regularizador para supervisar que los productos que se hagan con el nombre de mi tía la representen de verdad, que representen su espíritu, su amor por Diego Rivera y su amor por México”.
Para tal efecto, el nombre de Frida Kahlo tuvo antes que ser registrado como una marca comercial para lo cual recurrieron a Carlos Dorado. “Nos asociamos con él porque necesitábamos dinero para hacer el registro a nivel mundial, que es muy caro”, dice Romeo quien detalla: “Pero él no es el dueño. Nosotras —su madre Isolda (quien decide qué producto habrá de fabricarse) y su hija Mara de Anda (quien forma parte del organigrama de la corporación)- tenemos el control de Frida.
Esto es algo que ha generado mucha polémica, “pero como familia tenemos todo el derecho de hacerlo”, considera Romeo.
Marca registrada
Así, Frida Kahlo, convertida ya en una marca registrada, aparece legalmente en tres productos: en unos lentes para sol, en una muñeca, que se vende en “El Palacio de Hierro” y en “Sanborn’s”, y en un tequila que se encuentra en México y Estados Unidos en sus tres modalidades: reposado, añejo y blanco.
Asegura Romeo que son estos tres artículos los únicos que han realizado hasta ahora. No obstante, en internet ya es posible apreciar una serie de tenis “Converse” diseñados con obras de Frida Kahlo autorizados por la familia. Sobre la ropa interior que se estaría diseñando, tal y como ha trascendido en algunos medios, ha dicho Romeo que es una mentira, que nunca han pensado en hacer algo así.
“Queremos que los productos sean innovadores, pero que, sobre todo, tengan esa marca de mexicanidad. Frida estaría orgullosa de que existan productos que la representen dignamente”.
De esto último no está muy segura la crítica de arte Raquel Tibol, quien señala: “A Frida —quien perteneció al Partido Comunista— le molestaba la comercialización vulgar, mezquina, usurera. Es como si colgaran anuncios comerciales en Bellas Artes o pusieran tendederos de ropa en el Ángel de la Independencia”.
Y agrega lapidariamente: “Frida es un Monumento Nacional y como tal no se le puede denigrar a ser una marca comercial. El Instituto Nacional de Bellas Artes, que es el otorga esta condición, debió parar todo esto”.
Pero Romeo tiene sus argumentos: “Queremos que los turistas que visiten nuestro país se lleven un producto que se identifique con México, como el tequila ´Frida Kahlo´ hecho de agave puro y envasado en Jalisco. Qué padre que en cualquier parte del mundo digan que es rico”, dice.
Al respecto, revira Tibol: “Que saquen un tequila es lo más feo que ha ocurrido con Frida. Es verdad que era dipsómana (tendencia al abuso de la bebida), pero no es como para frivolizar sus sentimientos. Hay que tener suciedad espiritual, ser sucios, para hacer algo así”.
Romeo insiste en que lo único que buscan es “representar el espíritu de Frida con cosas padres” pues, afirma, de cualquier modo alguien más seguirá haciendo los productos. “Qué mejor que sean cosas de calidad. No sé de verdad por qué tanta polémica. Los mexicanos deberíamos estar orgullosos de esto. Pero claro, a la gente que ha vivido de mi tía, que es muchísima, por supuesto que no le gusta que la familia empiece a regular las cosas.
“Lo que sí es horrible es ver productos feos como esas bolsas del mercado con lentejuelas con el rostro de Frida. Mi tía diría entonces ‘qué feo’. En cambio ¡qué padre es la muñeca Frida, hecha artesanalmente por manos mexicanas!”.
De frivolidades
—¿Con estos productos no están contraviniendo el pensamiento de Frida?
—No lo creo. A Frida lo que le gustaría es que los mexicanos se pusieran de acuerdo y que tuvieran para sobrevivir. Que se crearan empresas, trabajos para los mexicanos. En unos años, cuando empecemos a tener regalías, pensamos repartirlas directamente entre la gente necesitada. Ese es nuestro propósito. Pero cómo repartes al pueblo dinero si no tienes qué dar. Antes hay que generar riquezas.
—Pero se está frivolizando su imagen, ¿no creen?
—Yo creo que no. Es como la película que protagonizó Salma Hayek. Gracias a ella Frida es conocida ahora en países donde antes no lo era. Juntos deberíamos hacer cosas mejores que nos representen en todo el mundo. Frida es de todos los mexicanos. Aunque precisa: “Claro que los vendedores que no tengan el permiso adecuado para imprimir cosas con el rostro de Frida se estarían enfrentando a un problema legal. Dime, quién más va a poder tomar una mejor decisión que la familia, si nosotros somos la que amamos a Frida”.
Es cierto. Toda la familia ama a Frida, aunque no todos están dentro del negocio, como es el caso de Cristina Kahlo, sobrina–nieta de Frida, quien ha mostrado abiertamente su rechazo a esta comercialización.
Romeo expresa al respecto: “Ella se ha dedicado más a lo cultural y nosotras a lo comercial. Qué bueno que existan las dos, no tienen por qué estar peleados ambos rubros”.
—¿Cómo visualizan Frida Kahlo Corporation dentro de 20 años?
—Pienso que vamos a ser una gran marca, ojalá. Hay que pensar positivo. Yo creo que poco a poco la gente se irá convenciendo de que estamos haciendo una bonita labor, finaliza Romeo.
También finaliza Tibol: “Si quieren ayudar a la gente pues que pongan una tienda, pero que no utilicen a Frida, eso es una aberración para un monumento. Como te digo, hay que tener suciedad espiritual para hacer algo así”.
AMN.MX/jca/trv
