
Axe
CIUDAD DE MÉXICO, 11 de abril (Al Momento Noticias).- Por reproducir estereotipos de género, más de 17 mil ciudadanos han firmado una petición en el sitio Change.org para que retiren la campaña sexista de las bolsas de papás Ruffles de la empresa Sabritas.
Uno de las caricaturas que aparece en el reverso de la bolsa describe una escena en la que una mujer es contratada, sólo porque es soltera, sin importar si está calificada para el empleo. En la entrevista de trabajo, el entrevistador es una “papa hombre” y la persona que busca trabajo una “papa mujer”. El diálogo es el siguiente:
H: ¿Experiencia laboral?
M: No
H: ¿Sabes inglés?
M: No
H: ¿Estado civil?
M: Soltera
H: Quedas contratada, ¡Felicidades!
En la petición de Change.org se advierte la contradicción de la empresa PepsiCo —a la que pertenece Sabritas— que se compromete a “impulsar la igualdad, la inclusión y la no discriminación contra las mujeres en el ámbito laboral y social”.
Este ejemplo es sólo uno de los múltiples mensajes machistas que todos los días se ven en publicidad y que el Observatorio de Violencia de Género en los Medios de Comunicación, Las Publivíboras, ha documentado en los últimos tres años.
Legitimación de la violencia

Mujeres frívolas que sólo quieren comprar zapatos y que son dependientes, irascibles, celosas e histéricas. Así es como la publicidad ve a las mujeres mexicanas que, según las decenas de comerciales que aparecen todos los días en la televisión, son felices realizando las labores domésticas. Para Luz Elena Aranda, integrante de Las Publivíboras —Observatorio de violencia de género en los medios de comunicación— son estereotipos a través de los cuales se legitima la violencia que se ejerce contra las mujeres.
Aunque también existen casos de discriminación contra los hombres, explica Aranda que éstos son menos frecuentes; en general, se les coloca en el espacio de lo público, en los espacios de poder, con los amigos, en las cantinas y en reuniones de trabajo.
“A la mujer se le sigue colocando en el ámbito de lo privado, en la casa, con los hijos, haciendo las tareas del hogar. Y la que no se limita al espacio privado se le ve como objeto sexual. Es decir, no importa lo que se venda, si tú presentas a una mujer desnuda o con poca ropa es probable que vendas más. Nosotros consideramos que esto legitima la violencia de género”, alerta Aranda.
“Lo que vemos todos los días en la televisión, no sólo en la publicidad, sino también en las telenovelas y en muchos otros programas, es que las mujeres son un objeto sexual, y si las mujeres son un objeto, por qué no tratarlas como un objeto; si son un objeto, por qué no pegarles como a una silla; y si las mujeres son un objeto, por qué no matarlas cuando ya no me sirven”.
Antipremios para los misóginos
Desde 2011, el equipo que conforma Las Publivíboras ha documentado la misoginia y discriminación en los comerciales de cerveza, refrescos, juguetes, detergentes, cosméticos y autos. Cada año, el observatorio realiza La Noche de las Publivíboras, una ceremonia donde se otorgan “antipremios” a los anuncios más inequitativos de la televisión, los cuales son elegidos por la propia ciudadanía.
En la tercera edición, realizada en diciembre pasado, marcas como Axe, Sprite, Dogde, Old Spice y Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma ganaron este “reconocimiento”, por mostrar a la mujer siempre en condiciones desfavorables.
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Sprite
Sprite, por ejemplo, en el comercial titulado “Las mujeres lloran por todo”, aparecen inestables emocionalmente, mientras que Axe —que cada año es nominado— las presenta totalmente sometidas, luego de haber olido la fragancia de los desodorantes, por citar sólo dos ejemplos.
Pese al sombrío panorama, Aranda advierte un avance con respecto a la publicidad que se hacía hace 20 o 30 años.
“Hay una parte de la publicidad que parece que no avanza; sin embargo, te encuentras de pronto ejemplos aislados que te plantean otra posibilidad de hacer publicidad con otro tipo de personas. Si bien no se nota un cambio brutal con la publicidad realizada hace dos o tres décadas, lo cierto es que las marcas y las agencias publicitarias ya no son indiferentes a lo que la ciudadanía piensa alrededor de sus comerciales. Hace 20 o 10 años no les importaba nada. No era un tema de agenda. Ahora sí lo es, gracias a las iniciativas de diferentes asociaciones.
“Cada vez hay más personas sensibilizadas al tema, con un ojo más crítico mirando la publicidad, y cada vez más las marcas están menos indiferentes porque no les queda de otra”.
Y como prueba, recuerda Aranda el caso de un comercial de Tecate que forma parte de la campaña “Es fácil ser hombre”, que fue cancelado luego de que una mujer de Mérida, Yucatán, se sintió ofendida con su contenido. Logró reunir más de 10 mil firmas pidiendo su salida del aire en el sitio Change.org; la empresa decidió finalmente retirarlo.
Aranda afirma que además de una legislación que obligue a los publicistas y a las televisoras a ser respetuosos, deben cumplirse los acuerdos que México ha firmado para erradicar la violencia contra las mujeres en los medios de comunicación.
