
PANAMÁ, 12 de abril .- La VII Cumbre de las Américas, con Cuba como tema central por participar por primera ocasión, finalizó con el compromiso de Perú de celebrar la próxima reunión en 2018. Sin embargo, no hubo declaración final pues el desacuerdo entre cancilleres registrados desde el pasado jueves, impidió concretar la unanimidad.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, declaró clausurada la reunión tras una maratónica jornada de 35 discursos y después de la histórica reunión entre los mandatarios Raúl Castro de Cuba y Barack Obama de Estados Unidos.
En una conferencia de prensa, el anfitrión presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, rindió un informe final de los trabajos que incluyó 42 acuerdos de 48 que se habían planteado en el documento técnico generado para la temática de la cumbre que tenía como eje la cooperación para temáticas de desarrollo social, bajo el título “Prosperidad para la equidad”.
De acuerdo al presidente Varela, los seis acuerdos que no se concretaron estaban relacionados con el momento político.
Luego de la clausura, Varela y su canciller Isabel Saint Malo ofrecieron una rueda de prensa para resumir los alcances de los debates, aunque en esta ocasión no hubo una declaración final.
“Se han dado pasos importantes en esta cumbre”, dijo el presidente panameño al considerar como histórica esta reunión por la presencia de Cuba por primera vez desde el nacimiento de las cumbres 1994, y el encuentro entre Castro y Obama.
La cumbre concluyó alrededor de las 21:15 hora local (02:15 GMT del sábado), cinco horas después de lo programado, tras la intervención de presidentes o representantes de las 35 naciones del continente.
Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Nicaragua, Daniel Ortega, dijeron que por presiones de Estados Unidos no se firmó una declaración final aunque existía consenso en el 97 por ciento de algunos puntos en discusión.
Según Ortega, las diferencias radicaron en una posición sobre la decisión de Estados Unidos de considerar a Venezuela una amenaza a su seguridad nacional.
Varela confirmó que la próxima reunión continental será en Lima, Perú, en 2018.
Admitió que existieron temas políticos en los que no hubo consenso, pero dijo que los mandatarios acordaron impulsar los puntos coincidentes, entre ellos educación, salud, energía e infraestructura.
Mientras tanto, desde Bogotá, la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) calificó hoy el VII encuentro de los jefes de Estado y gobierno de las Américas en Panamá como la “Cumbre de la Dignidad”.
Los jefes rebeldes que se encuentran en La Habana, negociando con el gobierno de Colombia una salida política a 50 años de guerra, emitieron una declaración en su página web, en la que agradecieron el apoyo de la comunidad internacional a los diálogos de paz.
“No podemos más que agradecer las manifestaciones expresas de apoyo a los diálogos de paz que buscan poner fin al doloroso enfrentamiento entre colombianos”, señaló la declaración.
Destacó el decidido acompañamiento “en este esfuerzo por llevar la paz con justicia social a un pueblo martirizado por una guerra fratricida, cuyo final acordado hará de América Latina una zona de paz. Como bien se ha dicho ya: La paz de Colombia es la paz del continente”.
“La histórica cumbre marcada por la digna presencia de Cuba, ratifica como nunca antes la decisión inequívoca de los pueblos del hemisferio de marchar hacia una nueva era de relaciones basada en las normas del Derecho Internacional, la soberanía”, anotaron los líderes rebeldes.
Un nuevo escenario- subrayaron- en donde prime “la convivencia pacífica, la igualdad de derechos, el mutuo beneficio y la libre autodeterminación; a que cada pueblo defina libremente su futuro, sin ningún tipo de injerencia ni presión de otro Estado”.
Las FARC negocian con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos una solución política a 50 años de guerra interna que ha dejado más de siete millones de víctimas y más de 300 mil muertos.
AMN.MX/fm
