
Pues ya parece que para no pasar al olvido en las redes, los famosos de la política y el espectáculo, se afanan en “cometer errores” para que les hagan caso (¿no será que tienen déficit de atención?)…primero Enrique Peña Nieto le cambia el apellido a las clavadistas que ganaron plata en clavados sincronizados en la plataforma de 10 metros.
Ahora, Joaquín López-Dóriga, le cambia el nombre al estadio donde ganó la selección mexicana de fútbol y en lugar de poner Wembley, se equivoca y le pone Wimbledon…otro que la riega olímpicamente o ¿nomás quería ser TT?
