Desde la perspectiva del presidente López Obrador, la transa en la que se exhibe a su hermano, Pío López Obrador, recibiendo dinero del funcionario estrella de la 4T, David León, no se compara con lo ocurrido en el Lozoyagate, porque a su hermano le habrían dado a lo mucho dos millones de pesos y en el otro asunto, se habla de decenas de millones y, además, lo de León y Pío eran ‘aportaciones al movimiento’, lo otro, sobornos...desde luego, que en ambos casos se trata de corrupción, lisa y llana, sino ¿por qué David León no hizo una transferencia bancaria a López Obrador si es dinero limpio? ¿por qué citarse en lo oscurito? ¿por qué no hay registro en el INE de tal aportación? ¿por qué el propio David grabó, sin consentimiento de Pío, la escena? ¿para chantajearlo posteriormente?...no nos enredemos, el dinero que le dieron a Pío era del erario del gobierno de Chiapas, por ello el trato preferencial que ha recibido el Güero Velasco del gobierno federal, a pesar de que el ex gobernador de la empobrecida entidad, siempre formó parte de la llamada mafia del poder...lo que se debe castigar es el delito (también recuperar los bienes), no importa la cantidad, es la única forma de combatir la impunidad...aquí no se trata de decir al juez: sí señor, soy corrupto, pero nomás tantito