Todo el mundo se quedó con cara de ¿what?, cuando el presidente López Obrador dijo en la Convención Nacional Bancaria que hay ‘condiciones inmejorables’ para crecer...pero mejor, chequen lo que nos cuenta el periodista Pancho Garfias en su columna Arsenal: “No alcanzo a imaginar lo que pasó por la cabeza de los banqueros, reunidos en Acapulco, cuando escucharon decir a López Obrador que “tenemos condiciones inmejorables para crecer”. No hay nada que sustente ese optimismo. Ni un sólo dato. El mundo está en emergencia sanitaria. El barril de petróleo anda por los suelos a consecuencia de la guerra de precios entre Arabia Saudita y Rusia. La desaceleración económica es global. La mezcla mexicana se cotiza en 23. 53 dólares el barril. Ni siquiera la mitad del precio de referencia –49 dólares—sobre el cual se elaboró el Presupuesto de Egresos 2020. Las palabras del Presidente contradicen, incluso, lo declarado, la víspera, por Arturo Herrera. El titular de Hacienda reconoció el jueves que, en el mejor de los escenarios, la pandemia del coronavirus va a tener un “impacto mayor” en la economía nacional. Hablo incluso de hacer un “colchón”. Diversas calificadoras e instituciones financieras ya recortaron su previsión de crecimiento en México para el 2020. Bank of América la bajó de 0.5 a 0.1 por ciento. “Esperamos que México se contraiga por segundo año consecutivo. Nuestra revisión incorpora un panorama global más débil, así como una mayor aversión al riesgo global y precios del petróleo considerablemente más bajo”, explica el citado banco de inversión. El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco de México. Todos han revisado a la baja las expectativas. “No puedo más. ¿En qué mundo vive el presidente López Obrador? Este año asoma ya la recesión”, escribió en Twitter el consultor económico, Alejandro Rodríguez. Esas palabras devolvieron a mi mente las que le escuché al coordinador de los diputados de Acción Nacional, Juan Carlos Romero Hicks: el presidente López Obrador está “desconectado” de la realidad. ¡Ni cómo ayudarlo!”