CIUDAD DE MÉXICO.— La confrontación legal y mediática entre Gloria Trevi y Penguin Random House sumó un nuevo capítulo de alta tensión en los tribunales federales. Mientras la empresa editora logró suspender por la vía administrativa una orden del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) que restringía el uso del nombre y la imagen de la intérprete en el libro Todo a la luz, la cantante regiomontana respondió con un duro pronunciamiento público en el que acusó a la firma editorial de difundir falsedades y lucrar mediante el amarillismo.
⇒ El conflicto gira en torno a Todo a la luz. El caso criminal que México dejó en la oscuridad, obra editada bajo el sello Grijalbo y escrita por Karla de la Cuesta, abogada, activista y sobreviviente del clan encabezado por Sergio Andrade.

La disputa escaló luego de que Gloria Trevi promoviera recursos ante el IMPI, autoridad que emitió durante 2026 una resolución que ordenaba retirar menciones y fotografías de la cantante dentro del ejemplar, además de imponer una sanción económica a la editorial. Por ello, inconforme con la medida —a la que calificó como una orden de censura sin precedentes contra el ejercicio informativo—, Penguin Random House acudió al Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) para impugnar el fallo.
Eduardo de la Parra, abogado defensor de la editorial, confirmó que el TFJA admitió la demanda y otorgó una medida cautelar que suspende de manera provisional los efectos dictados por el IMPI. Esta suspensión permite que Todo a la luz continúe en circulación comercial y detiene temporalmente el cobro de las multas mientras se resuelve el juicio de fondo, un proceso que podría demorar varios meses.
⇒ La casa editorial sostiene que la obra es una investigación respaldada por expedientes judiciales, archivos hemerográficos y coberturas periodísticas sobre hechos de interés público.
“No es censura”: Trevi responde con dureza
Por su parte, Gloria Trevi emitió un comunicado este jueves 1 de octubre en el que desestimó la postura de la empresa y ratificó que mantendrá las acciones jurídicas pertinentes contra la autora y la editorial. La artista negó categóricamente buscar la censura o limitar la labor de la prensa:
“Nunca solicitamos al IMPI medida alguna que restrinja la libertad de expresión. Siempre he pedido que no se publique información mía sin fundamento y que no se lucre con mi nombre”, aseveró la cantante en su misiva, agregando que pidió a sus defensores revisar los procedimientos para evitar cualquier interferencia legítima con el periodismo.

No obstante, la intérprete dirigió fuertes acusaciones contra el director general de Penguin Random House México, Roberto Banchik, a quien calificó de conducirse con misoginia y de monetizar contenidos sin la verificación adecuada. Gloria Trevi rechazó, además, la narrativa que la sitúa como una figura de poder fáctico: “¡Basta de hacerme ver como la artista poderosa! Cuando primero que nada soy una mujer que me he dedicado a trabajar, y ya he soportado mucho”.
Con las medidas cautelares en vigor y el libro aún en librerías, el litigio queda ahora sujeto a la resolución definitiva del tribunal administrativo, marcando un precedente clave sobre los alcances del derecho a la propia imagen frente a las libertades de investigación e imprenta en México.
AM.MX/dsc
