
NUEVA INGLATERRA, 22 de enero (Al Momento Noticias).- El mariscal de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Tom Brady, negó haber adulterado los balones con los que se jugó la final de la Conferencia Americana contra los Colts de Indianápolis.
Brady dijo no saber cómo 11 de los 12 ovoides usados en el partido perdieron aire.
Los Patriotas derrotaron a los Colts 45-7, ganando su derecho de jugar el Súper Tazón el 1 de febrero, cuando enfrenten a los Halcones Marinos de Seattle.
La negativa de Brady llega después que el entrenador principal de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Bill Belichick, declinara tener algo que ver con los balones desinflados.
“Ignoraba total y completamente esto hasta el lunes por la mañana”, dijo Belichick.
Al jugar con balones desinflados, tanto el mariscal de campo, Tom Brady, como los receptores tienen mayor control para lanzar y atrapar el ovoide, y dadas las condiciones climáticas el día del partido, con mucha lluvia y viento, no es descabellado pensar que esto podría haber dado una ventaja competitiva al equipo de Belichick.
En partidos de la NFL, ambos equipos juegan con sus propios balones, y el cuerpo de árbitros chequean que estos cumplan con los requisitos oficiales, pero en el caso de los balones de Nueva Inglaterra, estos estaban inflados con una presión de dos libras por pulgada cuadrada menor que lo que establece el reglamento.
El caso llegó a los oficiales tras la intercepción de D’Qwell Jackson a Tom Brady. El jugador entregó el balón a los encargados de equipamiento de los Colts, y estos se mostraron preocupados por el desinflado del balón.
Según las reglas, de ser encontrados culpables, la NFL podría castigar a los Patriotas con 25 mil dólares y la sustracción de una elección en el draft de la liga.
De todas formas, la NFL informó que los resultados de la investigación se darían a conocer después del Súper Tazón.
Belichick y los Patriotas ya fueron multados en 2007 por grabar en video las señales en clave de un equipo contrario.
La NFL trata de ser muy precisa con sus reglas y equipamiento, incluido el número de balones de los que se disponte para un partido, cuánto deben pesar y quién debe custodiarlos después de la patada inicial. Una regla en particular es muy clara: No se puede hacer cambio alguno a un balón una vez que se le ha inspeccionado para determinar que está listo para emplearse en un encuentro.
La NFL investiga un reporte de que los Patriotas de Nueva Inglaterra utilizaron balones inflados a menos presión que la debida durante la final de la Conferencia Americana, en la que apabullaron 45-7 a los Colts de Indianápolis. La cadena ESPN, citando fuentes anónimas, indicó el martes por la noche que la liga había descubierto que 11 de 12 balones estaban desinflados, a razón de dos libras por pulgada cuadrada (psi).
Los balones se llevan a los camerinos de los árbitros, dos horas y 15 minutos antes del partido. El árbitro principal o réferi inspecciona cada ovoide, con una bomba proporcionada por el equipo local, para ajustar la presión en caso necesario. Los balones deben tener una presión mínima de 12,5 psi y máxima de 13,5 psi. En caso de tener menos aire que el reglamentario, el ovoide puede ser más fácil de sujetar, particularmente cuando está mojado. Algunos quarterbacks prefieren un balón menos duro para controlar mejor la manera en que gira, pero a otros les agrada más un balón perfectamente inflado. Un descenso en la temperatura al llevar los ovoides de los camerinos al campo puede ocasionar también una pérdida de presión.
Es el juez último para determinar si un balón es adecuado para el partido, y marca cada uno de los ovoides autorizados. La regla señala que los balones “deben permanecer bajo la supervisión del réferi hasta que no sean entregados al asistente, justo antes del comienzo del partido”. El réferi del encuentro en cuestión era Walt Anderson. Una pregunta clave en la investigación es si los ovoides se autorizaron indebidamente, si se cambiaron por otros o si se alteraron tras la inspección. Como equipo local, Nueva Inglaterra era responsable por contar con alguien que manejara apropiadamente los balones en cada costado del terreno.
Los ovoides se envían directamente a los equipos. Los utileros pueden cepillarlos e incluso limpiarlos con una toalla para retirar el aceite que conserva el cuero en mejores condiciones o para adaptarlos a las preferencias de cada mariscal de campo. Los quarterbacks pueden practicar con los balones durante la semana del partido, siempre y cuando éstos se mantengan en condiciones suficientes para aprobar la inspección. Cada equipo aporta al menos 12 balones, así que Tom Brady lanzó los llevados por los Patriotas, en tanto que Andrew Luck utilizó los proporcionados por los Colts.
Si la NFL determina que alguien de los Pats desinfló los balones, el comisionado Roger Goodell tiene un amplio margen para imponer castigos. Éstos pueden ir de una multa de apenas 25 mil dólares para el responsable de alterar un balón incluido el entrenador hasta medidas más severas, como despojar a un equipo de selecciones en el “draft”, suspensiones para quienes hayan incurrido en “actos injustos” o la anulación del resultado de un encuentro, reprogramándolo o dando la victoria al equipo afectado.
Goodell multó al entrenador de Nueva Inglaterra, Bill Belichick con medio millón de dólares y a los Patriotas con 250 mil en 2007, por ordenar que un asistente espiara las indicaciones defensivas de los Jets de Nueva York valiéndose de una cámara. Además Nueva Inglaterra perdió una selección en la primera ronda del “draft”.
El presidente de los Steelers, Art Rooney II, dijo el miércoles que el comité de competencia podría estudiar posibles cambios a las reglas. Sin embargo, consideró que todos deberían usar los mismos balones. “Parecería más simple tener un solo juego de balones, lo que fue la norma durante muchos años”, explicó Rooney. “Los árbitros llevan los balones al terreno y todos usan los mismos. Parece que ésa sería una respuesta fácil para esto”.
AMN.MX/fm
