
Admiro mucho el esfuerzo y dedicación que demuestran los atletas en los juegos Olímpicos y competencias deportivas. Sus ejemplos de destreza y habilidades nos hacen ver y sentir las cualidades otorgadas al hombre y la mujer como seres completos, perfectos y con verdadero dominio. Por otro lado, es triste ver a quienes tratan de hacer trampa para ganar y que incluso adquieren adicciones por el uso y abuso de sustancias, con la intención de mejorar su desempeño.