
Es bien conocido que ciertos tipos de ostras convierten elementos extraños en relucientes perlas envolviéndolas en capas sucesivas de una sustancia llamada nácar. Cada momento de nuestra vida es un aprendizaje y es posible tal vez encontrar una perla valiosa cuando se atraviesa diferentes circunstancias. Sin lugar a dudas, es difícil para cualquier persona enfrentar enfermedades, o cualquier tipo de angustias, pero muchos desafíos pueden llevar a una transformación de pensamiento que traerá grandes bendiciones, o podríamos decir: ¡perlas de gran valor!


