
Quienes desean que la ciencia y el Consolador que Jesús prometió puedan coexistir, tengan buen ánimo. Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8: 32) y “El que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también” (Juan 14: 12). Para poder emular lo que el Maestro hizo, tiene que haber una ley que sustente sus obras sanadoras. Si el término “ciencia” se refiere a hechos ciertos y verificables, la ciencia y el Consolador son inseparables.
