¡Bravo! por las redes sociales

¡Bravo! por las redes sociales

Parajoda civilizatoria: la era digital tiene usuarios de la edad de piedra

Ayer comentamos sobre lo inicuo que resulta reproducir ‘cadenas’ por las redes con mensajes apocalípticos, realmente es ocioso, sobre todo en épocas de zozobra.

Sin embargo, hay que admitir que las horas posteriores al terremoto, fueron una demostración esplendida del buen uso que se puede dar a este mecanismo de comunicación.

En principio, comprobamos que varias personas salvaron la vida, literal, por medio de los mensajes de texto que los geo referenciaron y permitió a los rescatistas  ubicarlos en medio del marasmo prevaleciente.

Además, ante las dificultades en la telefonía fija y móvil, WhatsApp y Facebook, se convirtieron en una herramienta fundamental para obtener razón de nuestros amigos y familiares en las zonas de desastre.

Aunque ya en otras ocasiones habíamos comprobado la eficacia de las redes sociales como canal alterno a los medios formales y oficiales, lo que hemos vivido en las últimas horas, es un mentís contundente a quienes afirman que sólo son una tecnología enajenante.

El proceso de aprendizaje es lento, dialéctico, por lo tanto, sería iluso pensar que lo que hemos visto es concluyente. La irresponsabilidad, manifestada como violencia verbal, seguirá existiendo. No obstante, lo ocurrido, nos debe enaltecer como especie.

La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila